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Chorrazo ( escribiendo y fregando)

Para ser libres, siempre nos hemos necesitado mucho y nos hemos necesitado tanto. No es de ahora, que se nos llenan las zapatillas del polvo de la calle. También lo era cuando el betún y los juicios rápidos de aquella absurda, -y en tantísimos casos, férrea verticalidad de afanes de ciprés, que tan mal decoraban los cementerios, donde el mundo al revés y los egos a punto para ser flambeados por un rózame el fósforo, algunos te venían con el cuento de “Si das, es que algo de ti necesita ser compensado”, como si no existiera el altruismo, la generosidad por la generosidad, el toma la mano, el amor por el amor, el gran amor amante de no eches raíces pero aquí me tendrás siempre y tu libertad es la mía.
Parecerá que venga, en buenos tiempos, a hurgar en los inconvenientes de pasado. Parecerá un pez rodando en la pecera y parecerá un perecer que fue y que recuerdo por si a alguien le sirve como a mi ahora, para no darme de bruces nuevamente.
Por lo demás, repito, para la libertad y para la cárcel, siempre nos hemos necesitado mucho y nos hemos necesitado tanto, como nos despreciamos en el sonido del tintineo de las monedas en el bolsillo que más de uno se iba a contar en los baños de los bares de diseño.
La humanidad es un cuento a medio hacer. La humanidad trasciende a la propia humanidad con estos genios que van creando Ipods, tabletas del leer, cámaras de seguridad y juguetes donde poder tocar la guitarra sin cuerdas y creerte el de la Lucía.
Somos tan poca cosa que nos permitimos excesos: Sufrir porque no me quieres aunque me trates bien (¿O es que tratar bien no es la única, la gran forma de amar?) e ir detrás de quién nos trata mal esperando una respuesta. Ya basta.
Tampoco me hagáis caso. Escribo mientras me pongo el tinte y escaldo el brócoli al que añadiré ajos y anchoas picaditos. El alquiler del piso sigue siendo demasiado caro y mi vecina no hace más que poner a Raphael. Hasta ahora la respondía con los Zeppelín, pero ha llegado la niña y me ha dicho: “Mamá con esto no crecen las plantas.” Quería echar una cabezadita.
Tendríais que ver la menta y la albahaca en las macetas. Son pura vida. Las venden en los chinos a un euro. Luego las trasplantas y te haces un bosque. Siempre buscando las divinas pequeñeces. Una foto vieja de Elvis por tres euros, ha devuelto a una pared su estatus de pared. Sujetar siempre.
La libertad,-lo más parecido a ella-, (no me voy a convertir en megalómana así de golpe y por losmorros del Rey del Rock) siempre tiene algo que sujetar. El compromiso que la araña, la sujeta. A ver como salgo de esta redacción de sábado por la mañana entre el trasiego de las cosas domésticas y los conceptos grandes sin caer rendida y darle al suprimir, medio avergonzada. De mí para mí.
Decir, si cabe, que cabe todo, que la poesía sólo es bella si el poeta la vive con el mismo apetito con que come y ama, que las canciones de Serrat han contribuido a guardar el orden social, público y hasta el púbico, más que todos los ejércitos del mundo, y que el mundial, el campeonato de la moral más alta, que los jóvenes están intentando ganar por derecho propio, me alegra en si mismo tanto como lo desprecio, por no haber sido nosotros capaces de haberles dejado un mundo más bello. No quiero que mi hija ni todos los demás hijos de madres, se desgañiten, ni me gusta que sepan de economía lo que yo nunca sabré de hip-hop, sólo porque les ha tocado vivir este gran despropósito social de ahora mismo.
Los héroes han de ser una cuestión privada. Los héroes, los ídolos. Compartirlos, sí, pero de niño a niño, cuando cambiábamos los cromos. Superman, Bob Dylan, Adrià Puntí, Iván Ferreiro, Botticelli, Greta Garbo, Henry James y María Jiménez.
No voy a decir más, porque no caben en los blogs. Tener muchos no quiere decir que no se sepa cribar. Tener muchos quiere decir que no somos tan pocos como creímos cuando la verticalidad de las dobles suelas y los compartimentos estancos donde perecíamos de egoísmo, que nada tiene que ver con la tan necesaria soledad y la olla al fuego.
Tener muchos quiere decir que siempre nos hemos necesitado mil y necesitado tanto.



La crítica musical y el arzobispo de Granada

Dibujo de Gallardo
Vamos a contar mentiras tralará,
por la red corren las aves (bis) tralará
en los diarios la verdades tralará (bis)
En este mundo tan simpático ( bis) tralará
gana siempre el mas honrado (bis) tralará
y el que da la homilía (bis) tralará
que nos pone tan cachondas (bis) tralará
es un ángel sevillano (bis) tralará

Estic perduda, perididita estoy, aqui me tenéis haciendo  el chorra cuando debería estar escribiendo la hoja promocional ( antes se llamaba así, la hoja promocional; omo la hoja dominical, pero en roquero) de una banda que me lleva de cabeza. El criticón musical; los señores que se dedican a esto y también yo, aunque lo ejerzo poco y a destiempo, deberían, al menos una vez al año, ponerse del revés para recibir a nuevas camadas de músicos. Si no, no hay quién los entienda. O acabas diciendo aquello tan refrescante de "que todas las canciones ya han sido  compuestas" y "todo está hecho" y te conviertes en una estatua de sal sosteniéndo un vaso largo en una mano y los emulumentos de la nómina en la otra, o ESCUCHAS  a estos chavales.
Digo escuchar su música y escuchar su discurso. Con atención. Como los fieles histéricos que escuchan las homilías del arzobispo de Granada, tratando que te calen sus sueños que no son los mismos que tú tienes ahora, aprehendido en tu ilusión, la suya, mimetizándote vaya. Trabajo racional que sin emoción es nada.
Yo me las veo y deseo con un Xarim de les Terres del Ebre, el líder, un tipo intelectual que podría ser hijo mío, al que no le gustan que le llamen intelectual y hace letras pop a las que, para mi gusto, le faltan dos frases. Aquél chin pon que tenían las letras en nuestra generación, con moraleja implícita. Pero "ya no se lleva", me dice Xarim: "O yo no lo llevo", recalca sonriendo de par en par.
Xarim me recuerda a Adrià Puntí cuando lo de Umpah Pah, con unas gotitas de Joe Strummer y otras del gitano Antón. Cuando se lo digo, me dice que apenas conoce a los Umpah, Pah y yo levanto las manos y los ojos al cielo implorando una vastísima cultura musical que estos jóvenes no pueden tener si no viven tres vidas y vuelvo los brazos a mi posición inicial cuando recuerdo ( esta semana no se me va de la cabeza) al arzobispo de Granada, al cerdo sarnoso, al sacerdote de la católica que dice cosas que nos hieren, tanto a Xarim como a mí. Y para no volverme loca entre este alúd de mierda e insultos que nos diriguen a las mujeres y a los hombres,  me pongo a cantar en el blog el vamos a contar mentiras tralará ( bis) por el mar corren pateras ( bis)  por el monte los bomberos (bis) tralará y sic.



JOSEP PUNTI ADRIA PUNTI

Avui he trobat un bloc dedicat al Puntí, Josep. L´he linkat malament. Ja li hi diré a la meva web master que m´ho faci bé.
Aquest home, la seva música m´ha fet sempre companyia. M´agrada molt i molt i molt.
Han passat molts anys des que vaig aparèixer a un bar amb un bebè al coll, on havia d´entrevistar-me amb en Adrià Puntí, lider d´Umpah-Pah...
han passat coses que han trencat la ingenuïtat. Ha passat molta ingenuïtat i visca la penya i tot deu es bo i ha passat de tot... però encara passen coses que no es trenquen mai. I la música i mira que contenta estic només de tornar a saber, altre cop, d´en Josep.
A Salt d´un bot i farem festa.