Mostrando entradas con la etiqueta Francisco Franco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Francisco Franco. Mostrar todas las entradas

Pan y Cebolla (artículo de opìnión)



En la Rambla de Igualada, ciudad donde nací, crecí y viví de un modo permanente hasta los dieciséis años, hay una casa a la que se la conoce como Cal Pà i Seba (Casa Pan y Cebolla) En mis años mozos, Cal Pà i Seba era un referente geográfico. Vete a buscar los pantalones a la tienda que está delante de Cal Pà i Seba. El dentista está en el primer piso de la casa contigua a Cal Pà i Seba o una vez estés delante de Cal Pà y Seba tira a la derecha. Todo así.
Ignoro cuando pregunté el porqué de tan feo apodo, lo que sí recuerdo con claridad fue la respuesta. La casa era de los Godós, los Godós de la Vanguardia de avant la Vanguardia, que habían hecho florecer una gran industria textil a mediados y finales del mil ochocientos. Dice la leyenda, -más veraz que el amor puro-, que los trabajadores de los Godós hicieron huelga para pedir aumento de sueldos, precarios como eran, y en mitad de la manifestación, el jefe, el Godó de turno, increpado por alguien, acuñó una frase que fijó su talante y marcó su karma por los siglos de los siglos: “Los trabajadores, con pan y cebolla, tienen más que suficiente.”
Cal Pà i Seba, para más inri, se alzaba y se alza, en la acera de la Rambla por la cual, siendo yo niña y muchos años después, solo paseaban los xarnegos. Los catalanes paseábamos por la de enfrente. Y no crecí en el Medievo. Dice mi hija que para decir la edad sin decirla, diga que soy más joven que la Barbie, algo que en su dia y al saberlo, a ella la dejó estupefacta como es normal.
El caso es que si creces en un ambiente así, con aceras divididas y leyendas terribles, aunque tengas pedigrí catalán del conquistador sin mácula “castellana” hasta donde alcanzas a saber, o te vuelves un aburrido o un alza muros de rediós o sigues las enseñanzas de tus padres (en mi caso y partiendo de una enorme auto exigencia ética, me inculcaron que cuando las aceras del vecino veas discriminar pongas las tuyas en remojo, así como cuánta más acera pasees con más piedras y hermosuras tropezarás) y es fácil que acabes sintiendo que no perteneces a las aceras si no a los tejados y acabes por vivir sin sentirte de ningún otro lugar que no sea la levitación de los cuerpos, siempre un poco más por debajo o por encima del suelo donde pisas, aunque esta es otra historia y muy personal.
El caso es que Cal Pà i Seba estaba en la acera donde paseaban los xarnegos y no los catalanes, de modo que esto ampliaba su karma hasta enredarlo en la histeria de hoy día, en que el Grupo Godó, que durante más de un siglo ha contribuido a diseñar una prensa en lengua castellana para el burgués que lo hablaba con Franco y dio un vuelco súbito al catalanismo con la democracia, revisitado de pronto por la acera de enfrente-, hoy se puede comprar en las dos lenguas, de modo que se puede leer en la acera por donde pasan unos y en la acera por donde pasean los otros, contribuyendo de este modo a una igualdad de entendimiento democrático amén.
Si no fuera porque detrás de la Vanguardia están las inyecciones económicas, comúnmente llamadas subvenciones, que les pincha el actual gobierno de la Generalitat, -el mayor dispendio y estupefaciente, todo sea dicho-, no se sospecharía o se tendría la certeza de que detrás del Grupo Godó, detrás de Cal Pà i Seba, está la idea de ir dejando de lado la radio y la televisión públicas de referencia por otra referencia de copago en el que el PP y Convergencia i Unió, pasearan, del brazo, por la acera de en medio demandado pan y cebolla para los trabajadores de los entes públicos, que irán, poco a poco bajando la cuesta.
Es curioso que un periódico de tanta enjundia catalana, avant el catalán, tenga y tuviera entre sus filas a articulistas tan pro patria catalana como Quim Monzó y la Rahola (a ésta solo le falta tirarse a los brazos del president y a las piernas de Paolo Vasile, el hombre de Telecinco, partida en dos, como una mártir del amor hermoso) y les hiciera escribir en castellano contraviniendo su ideario.
La cuestión es que el Cal Pà i Seba de mi infancia ha ido tomando terreno hasta poner en jaque, por acuerdos tácitos o acuerdos morrocotudos entre el PP y Convergència, a la televisión y radio autonómicas, que deberían estar al servicio del pueblo. Y cómo cuando le comunicaron a la actual jefa de la casa, a la Terribas, lo que iba a hacer el Govern; cortar las alas de lo público sin menguar un ápice la subvención al Grupo Godó, la rubia dijo no con signos de admiración, defendiendo lo de todos, los muy populistas la tachan de no querer contribuir a la apretada de cinturón a la que nos vemos abocados y  cuanto más pobres, más. Los populistas del pacto reducen a la periodista de las mejores entrevistas televisivas de los últimos años, a no querer equiparar su trabajo y su sufrimiento al que siente un enfermo al morirse por falta de atención a las puertas de un hospital.
Vi la entrevista Terribas-Mas y como pasa con las pelis, a medida que pasan los días, más la entiendo. Y la entiendo como entendí la explicación que me dieron cuando pregunte porqué una casa no se llamaba casa si no Cal Pa i Seba.
A tanta indignación como nos van sumando le vendría bien una acampada con patines en Plaça Catalunya, con o sin pista de hielo. Al menos los igualadinos de la no acera, los del camino de en medio y del tejado podríamos ir sin rompernos la crisma, porque desde niños, además de conocer el karma de los Godós que padecemos los demás, nos enseñaron a patinar en el velódromo de bicicletas en que cada domingo se celebraba un partido de hoquei sobre patines donde no importaba la lengua que hablaban los jugadores si no el impacto del tiro. Lo que no consiguen las aceras lo consiguen los deportes, pero sólo en la cancha, no vayamos a flipar, que el pueblo somos muy dados a eso. A exigir más que pan y cebolla por nuestro trabajo.

Ballenas barbudas, amistad y mas cuentos de la abuelita

En la imagen una ballena jorobada, también conocida como ballena barbuda.

Lo que de libérrimo puede tener un blog. lo tiene primero la vida y el blog es el recipiente donde se coloca. Esta mañana ha sido de no parar. Y si al principio del meterme en esto del blog no hablaba tanto de mí, o no tan autoreferencialmente; estos últimos días no paro de sacar  pecho para afuera. Intentaré no aburriros y volver a mi amado ostracismo de inmediato; que aunque no lo parezca, existe y es tan alto como la luna.
De todas las noticias que he podido leer y releer a lo largo de la mañana en el Periódico, la que más me ha gustado ha sido la que dice que las ballenas jorobadas,-también conocidas como barbudas-, tienen "amigos del alma". Las otras cosas de las que hablaba el diario no eran si no para engrosar el desastre en que vivimos. Y puestos a ello, subrayo: lo de Millet no tiene nombre. Millet nunca será ballena. Jorobado, puede, pero en versión escoria humana. Lo de la barba no lo mento, porque el chiste es demasiado fácil.
Esta mañana ( vuelvo al pasado reciente) ha sido de susto de atar y ahí tenía, -sin que nadie la llamara-, a mi amiga, hermana; Antonia Dell´Atte (Los que tengáis prejuicios sobre la italiana  podéis ventilaros donde os sea mas propicio, pero no aquí.)
Antonia es mi hermana, de hermandad: aquí-está-cuando-realmente-la-necesito. Y lo que de libérrimo puede tener un blog, me permite medir el largo del pantalón de un mood británico, conjugar mi rabia ( "la que nunca se detiene", escribí de mucho mas joven) o loar a mis amigos. 
Hoy le toca a la Brindisina, porque se lo ha ganado a bondad gorda donde las haya.
La Dell´Atte y servidora nos parecemos lo que un huevo a un dinosaurio. Es una apreciación y una evidencia que incluso va mas allá de lo formal, pero mira tú, la vida es la vida y no la he inventado yo; que decía aquél pedazo de cretino en una canción.
No voy a contar lo que de heroico y amistoso he recibido esta mañana de la italiana, de mi ballena jorobada, pero ya que estoy dándole pávulo, os diré que en el terreno de lo superficial, superficial, gracias a Antonia he vivido momentos para contar y aburrir a mis nietos. Uno de los mejores momentos fue  el día que me invitó a una comida después de una noche de jarana total y me sentó delante de la nietísima del dictador ( no quiero decir el nombre) Antonia se fue a otra mesa mucho mas divertida. Antes de que nos sirvieran el primer plato, la nietísima ya estaba ensalzando las glorias de su abuelo, cosa que a mi me sirvió para mirarla a los ojos, decirle cualquier cosa y terminar con un: "Tu puto abuelito mató a mucha gente. Demasiada. Y entre ellos, mató a mi abuelito."
Mi exabrupto no sirvió de nada, pero yo me quedé descansada. Desde entonces.- y alguna que otra salida de tono mas- mi ballena barbuda, la Dell´Atte, no me invita a saraos a los que yo tampoco quiero ir a menos que sea una sarta de fiesta, pero está ahí cuando mas la necesito.
Lo que de libérrimo puede tener un blog  sirve para saciar sed de justicia personales y también puede ser pasto para antropólogos aburridos del futuro. Volveré a la ostra.