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Redondo y el cantante de Manel

Esta foto del cantante de Manel, no es la que hago referencia en el texto.

Que se asiente la primavera, que se asiente de una vez o terminaré fatal. Al carecer de intermedio inter estacional, los cambios de tiempo bruscos propician estropicios neuronales, al menos, a mi edad.
Encima, en mi caso, los estropicios neuronales, la falta de asentamiento del cuerpo en un entorno medio ambiental determinado, también ha producido la desconfiguración del último puerto USB en el que guardaba muchas cosas. Suerte que todo lo que tenía ahí era del escribir por el placer de hacerlo y no del curro del escribir por el placer de hacerlo y la lenteja. Pero cómo no hay mal que por bien no venga (o si que lo hay, pero no en este caso) la rotura continua de puertos USB (la primavera no tiene la culpa; sólo colma el vaso) me ha llevado a buscar a mi hombre en los ordenadores y ha detectado un lio enorme. Alguien se dedica a descuajeringar la página de este blog en el facebook. En mi cuenta de face, en lugar de ver el muro de mis amigos, veo la de mis vecinos y un largo e té cé de despropósitos de red. Mi hombre en la red tuvo un amago de reñirme. Le dije que no le presto atención a estas cosas por qué les dedico poco tiempo.
Tengo trabajo urgente que entregar, así como el TDA de mis horrores, de modo que no me molestaba lo más mínimo entrar en mi cuenta y ver publicaciones de gente desconocida, y ayer, al buscar soluciones para el caso, leí que el face, las redes sociales, no sólo crean dependencia, si no que hay quién tiene ataques de angustia por ellas, sentimientos de culpa y hasta una realidad paralela a su propia realidad social, de modo que con tantas necesidades que atender, se puede caer en la desgracia de volverse turulato. Tengo la inmensa suerte de no caer en este tipo de vicios. Tengo otros, pero el chafardeo de muros ajenos no me pone nada. Y eso que soy chafardera cómo la que más, pero no logro hallarle feliz interpretación a lo que se escribe en los muros de las lamentaciones o ostentaciones sociales. O no más del que creo que tienen.
Lo que sí sé, por qué tengo amigos en la realidad del verse y el poder tocarse, es que los hay, -sobre todo cuando de amor o desamor se trata-, que interpretan lo que publica o escribe la estrellita de sus ojos, cómo si todo fuera interpretable y les incumbiera sólo a ellos. A mí me hacen gracia y se lo digo, pero no les juzgo. Cada uno se sabe lo suyo.
Tengo un amigo al que no veo y añoro, que, estando preso, llegó a interpretar las señales del vuelo de las sábanas colgadas que veía desde el patio de la cárcel. Esto me parece infinitamente más poético que buscar verdades en las afirmaciones de los muros del facebook, pero también es infinitamente más triste.
A lo que iba, a lo mío, a que se asiente la primavera de una vez, y a la mala interpretación que hago yo de las cosas. Lo cuento aprovechando el bombazo del grupo Manel, del que, por otra parte, me alegro muchísimo.
Ayer, alguien me mostró un montón de fotos artísticas de la banda, yo creía que los tenía "apamados", es decir, que podía identificar a sus componentes, pero no. La primera foto que me mostró el alguien amigo era una del cantante, y nada más verla, tuve un lapsus, un desfase neuronal, una falta de concreción primaveral. Siguiendo un compincheo que nos traíamos, fotógrafo y menda, sobre la belleza de las fotos y de los fotografiados, miré la primera, me fijé en el rostro de Guillem, el cantante y dije más que resuelta: "A mí los tíos mayores con barba no me gustan. Los prefiero rasurados."
El amigo me increpó: "Bonet!!! Que es Guillem, el cantante de Manel y puede ser tu hijo!!!"
Sí, puede ser mi hijo. Y lo que es peor, a lo mejor lo es, por qué el domingo leí que iban al cole Costa Llobera en un tiempo en que yo dejaba a la mía en el Dolors Monserdà, justo al lado.
¿Qué pasó? ¿Demencia senil anticipada? No podía dar crédito. No podía "darme" crédito.
He sacado los pañales a los tres hombres de Pastora. Al Caïm y al Angel-led, literal, les limpié el culito en sus días de bebés rollizos, y de pronto confundo al cantante de Manel con un señor mayor.
El amigo, trató de disculparme, diciendo que el cantante de Manel tiene cara de señor de cualquier tiempo. La excusa no me excusa, pero es verdad. Hay rostros que quedarían bien en todos los tiempos, en todas las épocas y en todas las situaciones. El rostro del cantante de Manel es uno de ellos. La música y los textos que escriben, también. Les quitas los sonidos y los guiños al momento presente y son atemporales. Dice el Kiko Amat que algunos de sus temas los podría haber firmado Ovidi Montllor o Quico Pi de la Serra. En esto no coincido, pero no estoy en la onda de la crítica musical, estoy en lo superficial, en los caretos. Lo que es seguro es que si el Ovidi volviera a nacer tendría una cara "moderna".
Es increíble cuanto puede dar de sí la interpretación subjetiva de las formas físicas. Si un mero entrecejo, una barba, una oreja, puede llegar a anticipar una demencia, un desfase neuronal, no logro entender cómo nadie puede ponerse a interpretar lo que se escribe en los muros del facebook.
La verdad es que me lo he hecho venir bien para justificar mi desvarío a través del desvarío ajeno, pero me ha salido redondo.



FELICIDADES, JUAN MARSÉ


Ha quedado pequeñísima la foto de Juan Marsé. La he subido por qué el escritor está bellezón años cincuenta que bien podrían ser hoy mismo.
Felicito a este hombre por el premio Cervantes y por tantas horas me ha dado de placer lector. Somos muchos los que  le felicitamos.
Marsé es un genio literato que se mueve por las palabras y su contenido con determinación, pasión y delicadeza. Ha creado un estilo, ha recreado su vida y ha facilitado y facilitará otras tantas.
Al Marsé le han dado el Cervantes y en lugar de gritárnoslo los unos a los otros por las ventanas del patio de vecinos, de abrir una birra a su salud, de pasear de noche por la Ronda Guinardó o pillar a un Pijoaparte (el mejor Pijoaparte; Loquillo) y darle un buen merecido, la mayor parte de la gente han dado  vueltas entorno a una palabra que él dijo (no la escribió) "anomalía", hasta caer mareados por rotar y rotar sobre la nada.
Hay discursos yermos que no lo son si estás en movimiento. Si no te mojas ni te hundes ni sabes nadar, mejor  te callas.
Lo "mío" con Marsé, además de la admiración que siento por él y es unilateral, ha sido breve pero muy intenso. Hace ya miles de años, este hombre, me dijo un día que parecía un pistolero de tabaco rubio. Entonces yo era muy joven y él atacó primero. Lo que yo iba a decirle es que conocía a su padre biológico, al Faneca, un señor amable y tozudo que se dormía al sol de la plaza de Conesa con el libro "La Muchacha de las Bragas de Oro" en su regazo y se despertaba de un susto al sentir el zumbido de la velocidad de un balón que pasaba volando a un palmo de su cabeza.
Mira que le decíamos que escogiera otro lugar para dormir la siesta, pero él nos respondía que fuéramos nosotros los que escogiéramos otro lugar para jugar. Otro discurso yermo. La "anomalía" era él, que venia de fuera y pretendia cambiarnos el escenario.
Siglos después de aquellas correrías, le prometí a Marsé, comiendo en casa Leopoldo junto Marina Rossell que montó el encuentro, Neus, y Ovidi Montllor que comió sus últimas "espardenyes", que le conseguiría una foto de su padre, del cual, hoy día, es su vivo retrato. No lo logré por mucho que rogué a la família del tipo, ni aún contándoles que me encomendaba el mismísimo escritor.
Pero sí fuí al cementerio donde reposan los huesos del ADN del genio y en el nicho donde Faneca vuelve al polvo, no constaba su nombre y sí otro, escrito con spray ( de esos que usan los Pijosapartes para pintar los muros con grafittis) que otorgaba una nueva identidad al padre biológico de Marsé.
Eso que Freud llamaba "la repetición histérica". 
El caso es que me hubiera gustado poder contribuir, creando una emoción, a la vida del escritor del premio Cervantes de este año, pero no lo conseguí.
Sigo, eso sí, cuidando de mis pistolas de tabaco rubio y la lengua larga encerada por el movimiento de las cosas, aunque también se callar y buscar la deseada soledad, mucho más gozosa, si tengo a mano un libro de Marsé, el mejor escritor contemporáneo de este mundo anómalo en el que vivimos. 

TENINT EN CONTE AL GRAN OVIDI MONTLLOR

Una foto petiteta de l´Ovidi. Bona foto del Juan Miguel Morales. Per saber de que va, podeu llegiu l´entrada anterior.

GRAN EMPRENYO

He pujat aquesta foto que l´Annie Leibovitz li hi va fer a la england queen perquè em sembla "asquerosament desol.ladora", amb permís de la "veritable" desol.lació.
Ai, quant ja començo a possar comilles, "malo"...
Fa díes que sento que al escriure al blog no ho faig amb total llibertat. I si no ho faig amb total llibertat es per què noto la presència de l´altre ( je, tinc UN sol seguidor segons les normes bloguer. UNA sola seguidora) pels comentaris que em feu (rotllo rotllana però ja n´hi ha prou) i ja miro d´agradar. O més ben dit: miro de no ofendre. Em sobrevé una onada de aquiescéncia absurda i on diría merda, dic caca de la vaca. No vaig bé. Sé que la preséncia de l´altre, tenir-la en compte, es necesàri per aquesta civilitzada (?) manera en la que em decidit viure però a mi ja em comença a ratllar tanta precauçió auto imposada i em calia dir-ho.
Tot aixó neix d´una topada que acabo de tenir amb el "putu" poder i els "putus" poderosos ( i no parlo de polítics) parlo del "putu" poder que hi ha a totes les esferes de les coses, i m´he emprenyat en comprovar, de nou, que els "putus" poderosos, altre cop, només estimen a la seva amant o a la seva dona o a ningú, però que, sense excepció, i des que el món es el meu món, mai no es mouen pel simple reconeixement de l´altre.
Un exemple "d´estar per casa" (literal) que em va fer emprényar tant com avui m´he emprenyat, us donarà la mida del meu gran emprenyo.
Messos abans de morir, l´Ovidi Montllor, amb el càncer que el va fer fora d´aquest món cavalcant-li arreu i al saber que acabava de nèixer Betibú ( cía discogràfica independent de la menda i la lerenda) em va demanar que edités un disc del seu gran amic Quico Pi de la Serra ( Amunt i Avall, una jóia de disc) que el Quico fèia temps que tenía i no editava.
El disc va sortir. Fent la promo ( ho féiem tot, fins i tot els forats...) vaig trucar a un programa de ràdio made in Barcelona que llavors tenía molt predicament. Em van dir que el Quico no els intereresava, perqué el públic jove blablabla. Un discurs de merda, que no de caca de la vaca.
Díes després d´enviar-me a fer punyetes amb el disc del Quico a la mà, els amos del programa em van veure amb l´Ovidi i la seva malaltia cavalcant sobre seu en un concert d´en Javier Alvarez, del qual l´Ovidi va tenir que marxar, marejat, però com un senyor, sense fer soroll...
I em van trucar, es clar. Els amos em van trucar i em van demanar el teléfon del Ovidi i si jo ( tan amable sempre) li hi podía avançar al gran Montllor, que el volíen entrevistar.
Perqué? vaig preguntar La seva resposta va ser asquerosa i evito escriure-la. A aquest punt em va agafar una gran triquinosi i els vaig dir de tot sense alterar-me ¿Us interesería el Pi de la Serra amb un diagnóstic terminal? Tinc un metge amic que ens podrá fer un paperet, va nois, fem país abans no es mori el programa i el català, que es el vostre patiment.
L´emprenyamenta d´avui es d´aquesta índole. Un projecte amb un amic artista que no canta i ja té una edat però té bona salut i tururut, s´ha estavellat contra les portes de contenció d´un mitjá públic que paguem entre tots i és una puta pública de la que només gaudeixen els amos i els correctors de la llengua pàtria.
Tampoc explicaré ( estic emprenyada) com va acabar el cas de l´Ovidi i el programa de ràdio (llavors, el Ovidi, quassi no tenía veu...) però si que vull dir que el senyor Ovidi Montllor, fins i tot durant els seus últims díes es va estavellar contra un mitjà de comunicació, a les seves portes de contenció, i semblava que li venía de nou: "Sempre me la foten pel mateix costat" em va dir l´Ovidi.
La foto la volía posar de l´Ovidi i no de la reina dels eggs...Vaja día...
SUMA

La foto es de Robert Frank, de su obra The Americans. "Frank ha sido el ciudadano suizo que mejor ha captado a los americanos", dijo Kerouack de él. Lou Reed plagió un dibujo de Nazario y aún ahora ( sin mentar a Nazario) dice que es la portada de su disco que mejor define el New York por donde el cantante se movía a finales de los setenta. El novio de mi hija, siendo catalán, es más francés que Jacques Brel, que era belga. Ovidi Montllor se enfurecía cuando en Madrid, le decían ( a propósito de su buen humor) "si es que no pareces catalán" a lo que respondía "Los que no parecen catalanes son aquellos que tú identifícarías como catalanes."

Mi perro es xarnego y se nota porqué es muy quincorro, pero no deja des ser un perro vital y animado que también podría ser finlandés.

Las mejores canciones ( dos) sobre identidades que recuerdo las ha escrito y canta Jorge Drexler.

RESTA

El tipo aquél que hace teatro porqué la Esperanza Aguirre le da las llaves de los suyos y cuyo nombre no quiero aprender a escribir, aunque me guardo bien de identificar, así como los xenófobos italianos que no paran de crecer en la red ( en Italia no hay una legislación clara sobre el tema y los xenófobos se apuntan a crear grupos de lo peor) resentidos de todos los ámbitos y colores de todos los países del mundo (obispos y cardenales incluídos) agrandan a cada paso el palo horizontal de la resta al buen vivir. Dicen que irá a más la resta. No sí va a más la suma, el gesto de Robert Frank, los plagios ( sic) de Lou Reed a un artista sevillano para poner color a tantos kilómetros de distancia, el Brel del novio de la ñina y la parra a al que se subía Ovidi Montllor defendiendo lo suyo...