Foto de Vivianne Vives. Grupo de rock de Austin, Texas. El bajista es Kilean, el hijo de la fotógrafa y amiga mía. El guitarrista y cantante (pelo rojo) es un niño-puto-amo. He seguido ( por las fotos de Vivianne) varias de las actividades en las que participa el pequeño puto amo (danza clásica, grupo de rock y fiestas de cumpleaños) y me he ido fascinando con él. La fascinación no viene porqué lleve el pelo de colores (la literalidad y yo nunca hemos sido amantes) si no porqué se vé, se intuye, se nota...
Sin conocerle, me he hecho fan del chaval, así que lo dejo escrito en el blog. Triste legado crematístico el que puede dejar una mujer cómo yo a sus descendientes, pero me temo que con esta entrada les aseguro cinco minutos de gloria televisiva ( Warhol cuanto te quise!!) en el show del Leterman de turno: "¿Así que fué su abuelita catalana la que dijo en su blog que el muchacho llegaría lejos?"
Siempre fantaseando. Llevo toda una vida ensayando y adecuando al paso del tiempo, el discurso que daré el día en que por fín habrán de concederme el premio Nobel de Química, y desde ayer, en que ví que me habían montado un Club de Fans del Blog ( de éste mismo) con fans y todo, no sé que decir.
¿Tan pequeñísima soberbia la mía? Desde este punto puedo alcanzar a comprender algunos bailes y desfases del ego cumplido. Tener fans si crees que te los mereces, si te avala algo de lo que estás satisfecha es miel sobre hojuelas, pero tener fans si no has dado palo al agua, debe ser veneno sobre nada igual a veneno puro. Hablo de ciertos o todos los personajes de la cultura popular española del cotilleo que genera tanto dinero, que ya están superando con creces la mala educación, la megalomanía y la indecencia. Mientras el mundo se va pudriendo, han elevado la chabacanería que es postulado de los valores más fascistas, a espectáculo. Se dice que no se puede hacer nada contra ello. No me lo creo. Lo que pasa es que hay cosas más importantes por las que luchar y nadie quier ponerse a su altura. No te jode. ¿Quién quiere ponerse a la altura de los militares hondureñós? Nadie, pero están ahí y habrá que hacer el gesto de matar las veces que haga falta. La peña a la que me refiero han pertrechado un mundo que no existe, un mundo de imaginación, en la que la única base es el dinero y la ignorancia. ¿Audiencia? El morbo es suyo.
Dejo el tema, porqué me saldría una tesis y mucha mala leche. Alergía vital a todos los ejércitos fascistas.
A lo que íba, al niño puto-amo de Austin.
A las fascinaciones cotidianas, llego por vía empática y me dan mucho de sí. A la fantasía ( Gil de Biedma tenía unas muy bellas y acertadas palabras sobre la diferencia entre fantasía e imaginación que se dicen en el espectáculo que le dedican Silvía Comes y Pep Munné) y al discurso que sigo perfilando, a pesar de mi madurez, para el día que por fín habrán de darme el premio Nobel de Química llego por vía "normal", pero jamás habría pensado que no sabría que decir porqué un hombre joven y listo al que admiro, me haya montado un club de fans de este blog en el Facebook, así que, para ser justa y darle a la vida lo que la vida me concede, yo acabo de montar el Club de Fans al niño puto amo de Austin, aunque es mejor que él no sepa nada y siga ensayando temas con su banda, y también el discurso que habrá de decir el día en que habrán de darle el ordenador de oro, por el millón de descargas efectuadas de su canción.