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Porque son uno y lo mismo, los memos de tus amantes y el bestia de tu marido ( Jaime Gil de Biedma)


Si te crees superior porque eres de Granada y te pilló una estocada del toro cuando escapó, de la plaza hasta tu calle persiguiéndote rotundo, por llevar un jersey rojo; la segunda que venía, con los cascos  y no hería. La segunda, era yo.
No me vengas con heridas; pájaro que no canta pía, sabías lo que querías o huías despavorido. Al final del laberinto, demonios y angelitos. 
Al final, un “cuarto quilo”, de polvo  que no da brillo:Tu, Machado, yo, el de bastos y el bueno de Don Simón.
Si me dices al oído, -en lugar de armar revuelo, que te duelen las raíces del pelo y del esternón, en lugar de ir sobrado, machacando como un puma en ayunas de sirope el domingo de Asunción-, yo vendría muy bonita y por ti, alma infinita. Yo te conozco poco, pero tu, a servidora, no le pillas ni un mechón.
Todo lo que de ti me gusta se lo llevan las cigarras, cuando cantan solitarias sin tener en cuenta el miedo que da, en el mundo entero, que te pisen los arreos por espuma de sifón.
No pienses tanto, mi niño, y pon el suelo a la altura del mar cuando baja el celo. Para arenas movedizas no tengo tacón ni esmero. Y no olvides, ay moreno, que  anticiparse es un cero.







                                                           De Julio Rome

Setiembre


Setiembre; este año no voy a ponerte banderines en el salón para recibirte ni compraré matasuegras ni antidepresivos. Voy a por ti.
Setiembre es el ensayo general, -a pelo y sin la aquiescencia de los medios y de los vecinos-, del año nuevo. En Setiembre se sube la cuesta de Enero mas ladina y aceitosa de todas las cuestas. Todo se recompone y la amabilidad se va al traste. Donde hubo sonrisas se instalan los suspiros. Unos se quejan ( con razón) del precio de los libros. Otros se miran las manos con ojos desesperados. Son manos para el trabajo y la vida. Agosto las puso en tu cintura y Setiembre dice que no las necesita. Si Setiembre no da calor, la cintura cimbrea al dar marcha atrás. Así hasta completar el círculo cobarde. Veremos que nos depara este año, Setiembre.
A mi un trajín de todo patas para arriba. Digo todo y es todo. Me refiero a lo formal. Y lo formal es mucho. Lo formal es la cueva. Me esperan muchos cambios y el esguince del pie que no se cura. El otro día, un amigo de esos de no verle muy a menudo pero de muy adentro, -él y toda su familia; el Jordi Campás de la imagen-, tras una breve conversación telefónica, me mandó un sms en el que decía que se alegraba (él y toda su familia; los últimos románticos) de que hubiera recuperado mi jovialidad. Para comérselos. La amistad es eso, el alegrón.
Así que con una jovialidad recién devuelta por los dioses y las diosas y con aceite bajo las pies, voy a dar la bienvenida al nuevo año. Lo que va de Setiembre a Noviembre es, siempre, lo peor del año. No lo digo yo ahora para ajustarme el temblor a mi medida. El tema está en las estadísticas. Ir al frío es ir al frío, lo mires por donde lo mires. Lo ideal es enamorarse en Setiembre y que te sea recíproco, pero eso es un pedir absurdo, mucho mas cuando no tienes tiempo ni para poner lavadoras. Todo tiene su tiempo y el amor se nos ha convertido, -al menos a mí-, en la séptima de las prioridades. Francamente me la repampimfla. Los que me conocéis, sabéis que me regocijo mas en la amistad, en mantenerla, en mimarla. Me vienen ecos que dicen que exigo demasiado en ella. Sí, Silvia Comes que triunfaste mas que el Aute el otro día, cantando en las Festes de Gràcia. Sí, niña, si. Yo, para la amistad, como para abordar Setiembre, necesito un rato de soledad o de charla para componer el puzzle y saber la cantidad de aceite que intentará frenarme en la subida. Así que nada, llámame cualquier día de este año nuevo y cántame el "Alerta Pescadors" del Jordi Guardans, que es la canción single del disco con canciones del amigo que cantas tú y pinchan en la radio. Yo te cantaré las treinta; con cariño, con mucho cariño y mucha exigencia, mas la jovialidad y el temblor. Y de paso veremos como siempre es tan igual y tan distinto, cambiar de año, pulir la amistad, componer nuevas canciones y escribir entradas para el blog deseándonos un feliz y digno año nuevo: "Estoy segura que, no puede hacer dañoooooooooooooooooooooooo."





El añadido, con cambio de género, es el final del poema, "Canción de Aniversario" de Gil de Biedma, que compuso y canta mi amiga la Comes, Silvia.






El día que me darán el Premio Nobel de Química

Foto de Vivianne Vives. Grupo de rock de Austin, Texas. El bajista es Kilean, el hijo de la fotógrafa y amiga mía. El guitarrista y cantante (pelo rojo) es un niño-puto-amo. He seguido ( por las fotos de Vivianne) varias de las actividades en las que participa el pequeño puto amo (danza clásica, grupo de rock y fiestas de cumpleaños) y me he ido fascinando con él. La fascinación no viene porqué lleve el pelo de colores (la literalidad y yo nunca hemos sido amantes) si no porqué se vé, se intuye, se nota...
Sin conocerle, me he hecho fan del chaval, así que lo dejo escrito en el blog. Triste legado crematístico el que puede dejar una mujer cómo yo a sus descendientes, pero me temo que con esta entrada les aseguro cinco minutos de gloria televisiva ( Warhol cuanto te quise!!) en el show del Leterman de turno: "¿Así que fué su abuelita catalana la que dijo en su blog que el muchacho llegaría lejos?"
Siempre fantaseando. Llevo toda una vida ensayando y adecuando al paso del tiempo, el discurso que daré el día en que por fín habrán de concederme el premio Nobel de Química, y desde ayer, en que ví que me habían montado un Club de Fans del Blog ( de éste mismo) con fans y todo, no sé que decir.
¿Tan pequeñísima soberbia la mía? Desde este punto puedo alcanzar a comprender algunos bailes y desfases del ego cumplido. Tener fans si crees que te los mereces, si te avala algo de lo que estás satisfecha es miel sobre hojuelas, pero tener fans si no has dado palo al agua, debe ser veneno sobre nada igual a veneno puro. Hablo de ciertos o todos los personajes de la cultura popular española del cotilleo que genera tanto dinero, que ya están superando con creces la mala educación, la megalomanía y la indecencia. Mientras el mundo se va pudriendo, han elevado la chabacanería que es postulado de los valores más fascistas, a espectáculo. Se dice que no se puede hacer nada contra ello. No me lo creo. Lo que pasa es que hay cosas más importantes por las que luchar y nadie quier ponerse a su altura. No te jode. ¿Quién quiere ponerse a la altura de los militares hondureñós? Nadie, pero están ahí y habrá que hacer el gesto de matar las veces que haga falta. La peña a la que me refiero han pertrechado un mundo que no existe, un mundo de imaginación, en la que la única base es el dinero y la ignorancia. ¿Audiencia? El morbo es suyo.
Dejo el tema, porqué me saldría una tesis y mucha mala leche. Alergía vital a todos los ejércitos fascistas.
A lo que íba, al niño puto-amo de Austin.
A las fascinaciones cotidianas, llego por vía empática y me dan mucho de sí. A la fantasía ( Gil de Biedma tenía unas muy bellas y acertadas palabras sobre la diferencia entre fantasía e imaginación que se dicen en el espectáculo que le dedican Silvía Comes y Pep Munné) y al discurso que sigo perfilando, a pesar de mi madurez, para el día que por fín habrán de darme el premio Nobel de Química llego por vía "normal", pero jamás habría pensado que no sabría que decir porqué un hombre joven y listo al que admiro, me haya montado un club de fans de este blog en el Facebook, así que, para ser justa y darle a la vida lo que la vida me concede, yo acabo de montar el Club de Fans al niño puto amo de Austin, aunque es mejor que él no sepa nada y siga ensayando temas con su banda, y también el discurso que habrá de decir el día en que habrán de darle el ordenador de oro, por el millón de descargas efectuadas de su canción.