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Antes de... y regalo de la bio de Pau Riba


                                                         Pau Riba  fotografiado por Cristian Casanelles



Ya van siendo muchos los creadores jubilados que han tenido que vérselas con la ley (en justicia no nombro la palabra justicia para tan infames casos) porque en sus cuentas corrientes, que no atléticas, muy de vez en cuando les entra una pasta bajo el sospechoso nombre de derechos de autor, que no dejan de ser unos seres chiquitos que se meten en la cuenta con la misma intensidad con la que Miguel Hernández se daba a los hospitales y para la libertad, solo que estos seres están muy añorados de los que colegas que se quedan fuera, que son muchos y de tan incierto destino como arbitraria es la disponibilidad de muchos para ponerlos a existir. En el terreno literario, esto le ha pasado (nombro al que a mi me parece mas lustroso) al poeta Antonio Gamoneda. En el año 96 le dieron el Cervantes y hace poco la comunión con ruedas de molino. Parece ser que ya se está haciendo un proyecto de ley para zanjar el tema, pero eso es largo,- los proyectos siempre lo son-, y, mientras tanto, la ley ejecutora seguirá congelando pensiones de señoras y señores que cobran cosas de trabajos que realizan estando jubilados y vaya usted a saber qué oscura razón o ansiedad ocultan en su obstinación para seguir currando con lo bien que se está dando de comer a las ocas del parque, desobedeciendo por un momento a la autoridad que suplica que no le des margaritas a los cerdos, en los descansos entre ir a por pan y ejercer el noble deporte de la petanca. O que terquedad en seguir cobrando lo que en su día crearon y todavía se vende, pudiendo darlo a tanta institución privada que hace lo que le correspondería hacer el gobierno.
O sea que si tu tienes una pensión y encima eres músico, pintor, fotógrafo o escritor, vete mirando el edificio de la Seguridad Social que te corresponde porque ahí habrás de pesar bastantes horas. No es coña. Las cosas están así en este país de mierda que ejerce este tipo de terrorismo cultural. Y en lo de terrorismo si que cito, literal, a Gamoneda, que evita hablar de país y de una mierda  a la que yo obligo a abandonar el concepto escatológico para que entre de lleno en el de la locura, que es donde nos llevan. Y como tanta desproporción embota los sentidos, no se me ocurre mejor cosa, desde mi rincón, que ofrecer a los “ ofrecibles”, regalar a los “regalables” uno de mis libros, en este caso una biografía de Pau Riba, el hombre que vino a romper moldes desde una Catalunya que todavía no es capaz de  aclamarlo y distinguirlo como poeta, analista y cantante, porque aún sigue cosida a la bochornosa moral del ni “poc ni massa ni gens”, entre otras cosas. Una biografía de Pau Riba, el rey del rock catalán. Sobre el libro nunca recibí mas derechos que los de pataleta y pocas pesetas. Está escrito  en el noventa y tres, de modo que la situación vital del creador con cuenta corriente y espía avizor, no era la actual. Han pasado muchas cosas y muchos años, pero el documento sirve. Si os gusta el librito y os saca al menos un par de sonrisas y podéis ( el puede el quiere el tiene y el debe se fueron de paseo tralará) pagad lo que consideréis a través de Pay Pal o de la cuenta corriente (no atlética) cuyo número se ve reflejado a la derecha de la página del blog según se lee. El trabajo está redactado en catalán, de modo que también es una buena manera para los que no lo habláis, de tratar de leerlo y así quizás os daréis cuenta de que no es tan difícilmente entendible si se tiene como base la lengua castellana. De un solo disparo, con una sola bala, me solidarizo con la jubilación de los creadores, con la mía propia, me regalo antes de que me subasten y se queden con la pasta, contribuyo a dar vuelo a mi lengua materna y doy a conocer alguna cosa sobre el hombre que a mi me abrió camino, intelectualmente hablando, en el mundo de la creación y en el de la amistad, casi nada. 
Si queréis saber algo mas sobre este creador inabarcable, os podéis bajar este archivo 


Del cenar, el follar, el poseer




En todas las salidas con amigos, en todas las cenas, en todos los encuentros, siempre se da un momento para la contemplación. Te callas, haces una panorámica y te fijas en lo que ocurre. A veces no es tan preciso y solo se trata de pequeños destellos, de miradas encontradas, o de cazar a alguien con la cabeza cabizbaja y con una lágrima pidiendo ser expulsada, en un de pronto en que los otros parecen contentos o cuando menos muy metidos en el meollo de la conversación coral y el gusto de haberse conocido. ¿Te ocurre algo? La pregunta nace del afecto pero la respuesta no se espera sino es para aplazarla, simplemente no es el momento de hablar. Como no se trata del neurótico de siempre con tretas de aguafiestas para acaparar la atención y solo ha sido un momento pillado al vuelo que no se vuelve a producir a lo largo de la cena, aparco el tema ¿A quién no le dan instantes de infinita nostalgia? ¿Cuántos nacemos con ella puesta y le arriamos un par de chistes o le ponemos canciones para distraerla? Al salir, P., un amigo que siempre acompaña, y, encima, conduce, me llevó hasta casa y se lo comenté. He sentido a A. algo triste. P. repitió la palabra pero en distinto tono ¿Triste? ¡ Si ha expuesto con meridiana claridad la megalomanía de Felipe González y su pretendida incidencia en la política sudamericana. Ha armado un par de buenas narraciones del gran reír sobre los productos refinados y el doblar de las campanas de Llach  sobre empresarios como Mainat y viceversa! Bueno, vale, le he respondido a P. Y he sentido que igual llevaba razón. De hecho es posible que hubiera significado mas el  instante que el conjunto, aunque yo no había estado en el grupo donde A. hizo sus proclamas.
No he vuelto a pensar en ello hasta esta mañana en que he abierto el Facebook. A. había linkado la última entrada del blog Parole de Queer con su propia leyenda. Todo lo que  Lisboa tiene de amante.  Esto guardaba relación con la entrada en la que Paul B. Preciado hablaba del deseo y del enamorarse de ciudades. ¿Cómo se folla una ciudad? Le ha preguntado alguien. Si te enamora, en cierto modo ya la estás follando, he respondido yo, que no soy muy dada a hacer comentarios.  A.  me ha respondido expedito.  Y una mierda. Hay cosas que no pueden follarse “Uf, quines ganes de patir i de sufrir”, me he dicho sonriendo, pero no he seguido alimentando lo que de buen seguro era el mismo mal rollo que ayer noche también le afloró, en la cena, cuando lo vi con lágrimas a todo empujar en sus pupilas.
La verdad es que no me importa tanto, ni tan solo somos amigos, solo nos conocemos de reuniones. A. es un cínico sensible bien armado, un buen músico, de los pocos que todavía pueden vivir de ello, un tipo al que gozas encontrándote en los lugares pero por el que nunca he sentido ni atracción, ni fusión, ni bombón, si no solo una dulce camaradería, que ya es montón. 
A mediodía he vuelto a entrar en Facebook y me ha vuelto a aparecer él, el primero. Compartía su publicación con el mundo entero, “amigos” y “amigos de los amigos”. Mi padre ha fallecido. Era portugués. Nunca le conocí. No sé si sabíais que soy adoptado. Creo que me he sonrojado. No acabo de entender, aunque no me importe ni lo juzgue, que haya personas que puedan dar a conocer cosas tan intimas en las redes. Tenía varias respuestas de sus seguidores pero no me he detenido a leerlas, solo me he fijado en un par de emoticonos con corazones rotando y cara de lelos. Y he entendido su anterior respuesta. ¿Hay cosas que no pueden follarse? Enseguida he concluido que no y me he acordado de  una visita que hicimos, Pau Riba y servidora, a Salvador Dalí para pedirle que inseminara la tierra virgen de la Era de Acuario y de como el viejo pintor se levantó de pronto y proclamó a voz en grito: No hay nada mejor en el mundo que dar por el culo a tu propio padre moribundo, lo cual no dejó de ser un paréntesis para la concreción imposible entre él y el gran Riba, un tiempo que servidora aprovechó para fisgonear en la casa, pero eso ya son cosas del abuelismo cebolleta que hay en mí y ya conté en la biografía que escribí de Pau, muchos años antes de que fuera necesaria, aunque lo necesario, al menos en el ámbito del deseo se transmute hasta lo imprescindible. El caso es que no podía responderle lo de Dalí a A. Habría sido de mal gusto. ¿Esta importancia que de un modo casi atávico se confiere al esperma y al óvulo inicial, conocido o desconocido, no nace precisamente de la nostalgia existencial de la que he hablado antes? Hay quién sabe llenar el vacío que conlleva con mucho swing (Aclaro que a estas alturas del pensar estaba cortando unos riñones para cocinarlos, muy poco lírica) Y entonces me ha venido a la memoria el primer día en que creí percibirla por primera vez. No debía tener más de cinco años. Recogí los regalos que trajeron los pajes de los Reyes Magos y al abrir los paquetes hallé dos muñecos iguales. Yo había pedido uno. Se ve que mi abuela y mi madre habían comprado el mismo, a fuerza de demandarlo a una y otra. Son gemelos, me dijeron. Quizás fue lo idéntico lo que me conmovió o quizás fue la culminación doble de mi deseo, pero al no poder abrazarlos bien a ambos me sobrevino una gran nostalgia. Llora de contenta. Lloraba por no poder abastarlos, y me sobrevino el vacío. Estos dos  muñecos aún los conservo y siempre los amparé de los influjos de C. que era mi muñeca traviesa y algo malévola, a la que también quise mucho. De C. me sentía madre y de los bebés, padre. Fui maestra, médico, vecina cuidadora y hasta hermana de mis muñecos, pero padre solo lo fui de los dos bebés idénticos. También tenían madre y vivíamos juntos, pero, simplemente, ella y yo nunca coincidíamos, que era algo que también me ocurría con los todos los demás actores que vivían conmigo sin llegar a encontrarnos, según la filiación que mantuviera con los de goma, de modo que éramos muchos. Atesorar los muñecos durante tantos años  es un modo fatuo de alargar la culminación del deseo de haberlos querido poseer, aunque este deseo se manifestaba mejor, más a lo grande,  cada vez que jugaba con ellos o quería hacerlo ¿Cómo se folla una ciudad. Igual a cómo se folla a un ser humano, jugando, lo cual siempre implica algo de nostalgia. En mitad del juego, en una cena de amigos, también puede aflorar el vacío. Se folla como se siente el vacío. Y cuando más intensamente se siente el vacío es al follar. A  una ciudad, a una persona, a un cuadro, a un juguete, tratando de culminar el deseo imposible de poseer alguna cosa más que a uno mismo, que es algo que también sabía Dalí, sólo que él iba un poco más lejos, al tratar de escandalizar al ajeno y de exorcizar su propia nostalgia de deseo y posesión en voz alta. Dalí tuvo la suerte de encontrarse con Gala que le ayudó a llenar de dólares lo que el dinero no colma, por más que lo desees. Y esto, que es consuelo de tontos muy tontos, encima, es verdad.

Urge el escrache



Creímos tocar el sol y tocamos las llamas del infierno. Todos los fuegos queman como los demás, y tu aún saltando a la comba, musculándote. Dale una alegría al cerebro, majadero.
Cuando me meto contigo no me meto conmigo y ahora no es cuestión de ponerse mucho en entredicho, más que nada porque arruga y si nos arrugamos nos pillan y nos tiran por la borda. Hemos de ser fuertes y darle a la alegría como quién le da al manubrio de la producción en serie.
Recuerdo un día en que Pau Riba entró en la casa y exclamó ¿Pero quién ha puesto un elepé a 45 revoluciones? No era un disco lo que sonaba, era Nico ensayando con el armonium. A Pau Riba le gusta hacerse el tonto porque así es el otro quién se descubre. No le importa que le llamen abandonao.
El año pasado actuó en las fiestas de la Mercè y no fui a verlo pero me encontré a Alejandro Molina, el único héroe de papel de tebeo que tiene vida propia en Barcelona, y le comenté que Pau había enseñado la polla todo el rato, actuando, cantando. Lo supe porque las habladurías se centraban en estas cosas y yo no hago le hago asco a la humanidad mondongo puro cuando esta me pilla corriendo. Alejandro me respondió que la polla de Pau ya la habíamos visto muchas veces.  ¿Y la música? La música siempre está de fondo, sobre todo en las fiestas mayores. Es lo que pasa. Muestras una cosa para que no pase inadvertida la otra y al final lo primero que muestras es lo que se mira más. La mirada se fija a la primera opción. Hay que ver que pocas ganas tenemos de cambiar el mirar, el pensar.
Desde finales de los setenta, en que salí al mundo, muy pendeja, muy pequeña y muy pauriba, que estamos trotando a lo cangrejo. Los hay que avanzan, sí, pero qué difícil se les hace avanzar sin dejar de mirar lo que no importa.
Entonces no lo mostréis, dicen los que dicen que se duchan con el agua fría de haber hervido la verdura de la noche anterior. En catalán, Montoro se podría traducir por “Mi toro”.
Estos tipos tratan de inmiscuirnos en sus problemas por el mero hecho de existir. Y si no te inmiscuyes en ellos, te los crean. Son unos depredadores y encima ya no dan para el chiste, lo trascienden. Cuando alguien o algo transcienden el chiste es que hay que armarse una buena trinchera.
Nosotros escrachamos y ellos escacharran. Como a Pau Riba, no nos importa que nos llamen abandonaos, pero nos importa mucho pensar que podemos morir sin haber señalado al asesino. El asesino eres tú y bien que lo sabes. A tus hijos los traumatizará el iceberg de los números, los dividendos y las ecuaciones, los míos van a cole con los pies descalzos.
Pero no estamos aquí, delante de tu casa, para hablar de hijos, estamos aquí para hablar de ti. Para llamarte por tu nombre. Claro que tú no viniste a mi casa a escacharrármelo todo. Los serviles hablan por ti. Los brazos del pulpo son alargados. Y tú quieres que mire el brazo del pulpo para que no te vea a ti, al revés que Pau Riba, que enseña la polla para que no se la tengan en cuenta. Para que trasciendan el gusano dormido de las entrepiernas machas todas.
Pues entonces que no la muestre, dicen los que dicen políticamente correcto y  no saben de qué hablan.
Hace falta. Lo digo yo que tengo un toro, que no es ministro ni es servil y porque me han escacharrado a nivel particular, con el apellido traducible, sin dar la cara, con los serviles del pulpo para que os quiero, y  toda la mandanga agresiva silenciada. Procede señalar.
Escrache versus escacharre.
Como procede señalar quién coño a puesto un disco a pocas revoluciones cuando ensaya una incendiaria incendiada.
No sé qué me ha llevado a poner a Pau y sus atributos como parangón de esta hipocresía hiriente que nos rodea. La ecuación se resuelve por sí misma.
Escribir de corrido no es alcanzar ningún cénit. Escribir de corrido es mirar para ver.
Los surrealistas hacían trampas con esto. Decían que le daban una alegría al vómito macarena y si acertaban con algo se quedaban fascinados por su propio ingenio.
Es un alivio descargar sobre los que ya no están, pero es una necesidad descargar sobre los culpables de un mal rato no paga una vida de mal rato todo el tiempo.


Lo que va de Albert Om a Pau Riba y a Gerard Quintana




Desde el lunes noche en que vi el Convidat, el programa de TV3 que conduce Albert Om y en el que se entrevistó a Gerard Quintana, siento ganas de hablar sobre ello.
Si no lo hice fue porque el tema derivó en el viejo asunto de siempre y me venció la pereza atávica de la gran inanidad. Si no lo hice fue por falta de tiempo. Si no lo hice fue porque lejos del viejo asunto de las lenguas, del catalán versus el castellano, la sensación que me invadió fue otra muy distinta al tema que se destapó y venía refrendada por la misma que sentí al ver el primer programa del Convidat que ví en mi vida, -antes del de Quintana-; el que estuvo dedicado a Pau Riba.
Digo que el programa del Convidat que estuvo dedicado a Pau Riba estuvo dedicado a Pau Riba y digo mucho, porque aquél programa estaba tan dedicado al poeta y músico que abrió su casa durante un fin de semana, como al presentador que entró en ella. Y todo por aquella regla de tres que trata de convertir en mediáticos a los periodistas, a fuerza de darles un trabajo con el que establecer conexión con el gran público, para llegar a crear grandes audiencias a cuestas con el oficiante.
Deduzco, sin poner en duda su profesionalidad (ay, la profesionalidad) que Albert Om es a TV3 lo que Jordi González a Telecinco con su infame programa de entre dos colores totales. Deduzco que es un tipo burgués, de clase media (al menos la habrá conseguido currando) y vocación endémica de no mojarse ni para mal ni para bien, en aras de la mentada profesionalidad que coloca a ciertos personajes televisivos en una neutralidad que les viene muy bien para ampararse en las tormentas, del mismo modo que les viene muy bien para subrayar la paja en el ojo ajeno, obviando su viga.
El programa de Pau Riba comenzaba con el Om llegando a la casa del poeta en Tiana, mientras su voz en off dejaba bien claro que el mundo de Pau Riba y el suyo eran muy distantes, algo que no aportaba nada al programa en sí, pero si al personaje Om. El dislate más grande lo cometió cuando, en la primera cena en casa de su invitado, O, que comía con avidez un pan con tomate y jamón que Pau le había preparado, se planteaba abiertamente una reflexión para la historia: “Al fin, veo que los fines de semana de Pau Riba y los míos no son tan distintos.” En casa nos reímos. El tipo rizó el rizo de su suspicacia de “chico formal” (y un poco más) al modo de la canción “Cadillac Solitario”. ¿Qué podía llegar a pensar el presentador que Pau Riba podía hacer las noches de los sábados? Unos crean y otros se recrean. Pero el que se recrea, a veces, como en este caso, va demasiado lejos. A la nada.
En este punto estaba mi relación televisiva con el ya nombrado (y renombrado) periodista, cuando el lunes pasado me senté a ver el programa que le dedicó a Gerard Quintana. Al terminar sentí algo parecido a la tristeza. Un barniz.
Me molestó sobremanera que destacaran la profesión del padre de Gerard, antes y después de la publicidad y me molestó sobremanera que con lo que podría dar una conversación de un fin de semana con Quintana, todo hubiera acabado por ser tópico, superficial y hasta ladino.
“Collons, nen, Gerard, ya te vale. ¿Cómo has abierto las puertas de tu casa a un programa de estas características?”, pensé. Lo concluí rápido. Aunque Quintana diga que hace tiempo que no cree en la raza humana, siento que cree más que nadie. Da mucho más que la media de los humanos (¿si no de qué se lanza a los escenarios con pasión de acabose y a todas las colaboraciones solidarias del mundo mundial?) y a todos y quizás fue él el primer sorprendido.
Me lanzo a suponer que entre cierta ingenuidad y el pan de cada día, Gerard no supo decir que no. El caso es que estos “merders” siempre le pasan a él o a tipos cómo a él.
Estas cosas que nunca le pasarán a los chicos Om. La generosidad es del de Gerona y el otro cavó la zanja. Dos días con un personaje son muchas horas como para no poder pillar un buen par de titulares, pero Om no le tenía que haber jugado esta mala pasada a Gerard, mucho más cuando han sido compañeros y aún, sin saberlo ni constatarlo, seguramente habrá recibido mucho cariño del ampurdanés.
Los chicos Oms, con su corazoncito y los roscones de reyes para la tieta, acaban perdiendo la delicadeza por la audiencia.
Tras el programa te daban ganas de decir aquello de que con amigos así de qué narices sirven los enemigos.
En un comunicado posterior al entuerto, Gerard recaló que Om le dijo que le había sabido muy mal el asunto. Al guionista del programa también le había sabido muy mal. Gerard decía que se sentía como quién abre su casa para que los demás entren a cagarse en ella. Y Om, siempre positivo, le decía al de Sopa de Cabra, que quizás lo mejor era el debate que se había abierto. Un debate pendiente, según él. ¿Un debate pendiente? Esto ya me pareció demasiado.
Lo que se abrió no fue un debate pendiente, sino el debate inane de siempre, el de los dos colores totales, el de las infames norias que no avanzan si no que se balancean, el debate del pueblo narcotizado. Estos tipos de debates a los que la televisión podría contribuir a que no se dieran si partieran de la base que el espectador no es tonto ni se pregunta ni le importa qué narices hacen los artistas los sábados por la noche.


PROLEGÓMENOS


Escribo pocas horas antes de dirigirme al Palau de la Música para asistir al concierto de Patti Smith. Los prolegómenos son siempre deliciosos. Los que anuncian un bien, claro. A mí, me ha llegado a pasar (las autoreferencias flagrantes y decadentes se irán diluyendo a partir de la próxima semana, en que irán cesando las consecuencias egocéntricas revisitadoras a las que me conduce la proximidad del aniversario de mi nacimiento) que de pronto me siento más contenta de lo habitual. sin que haya pasado nada cómo para tirar confetti, e incluso llego a olvidar el motivo de mi buen humor. Entonces rememoro y caigo en la cuenta que a primera hora de la mañana y la legaña, al bajar muy rápido las escaleras, una vecina me ha regalado unas semillas de unas flores que algún día le alabé. Un regalo es un prolegómeno.
Todo lo que implica acción hacía la obtención de placer y/o satisfacción es una maravilla. Llevo varias semanas peinando un collar de perlas falsas ( no lo sabes si no las muerdes porque el acabado es perfecto) que una amiga me regaló para ponerme el día 3 de Marzo, en que iré al Liceo con los jeans y las perlas a ver y a escuchar a Luz.
¿Y que me decís de colgar un cuadro y esperar a que, -en mi caso, la okupa y el tabú de la misma, con quienes convivo, o los amigos y amigas que me visitan- lleguen a casa y sean capaces de advertir el cambio de paisaje con un jalear de "yupi qué bonito queda"?
Sobre los prolegómenos del amor erótico cuando van acompañados del amor, amor o del amor perro, no es necesario sumar nada a toda la literatura escrita, hablada y soñada. Seguramente son los mejores prolegómenos, porque te hacen ser, pero no son los únicos ni los primeros del hit parade de prolegómenos, sobretodo, como en mi caso ( auto referencia of course) la persona con la que sueño sobre mojado anda lejos, del rollo lejano geográficamente.
Dentro de un rato iré al Palau a ver a la Smith. Fué mi primer concierto de rock and roll en vivo. Badalona, veinte de Noviembre de mil novecientos setenta y seis. Dos años después de la muerte del tirano. Salí de ahí diciendo: "Ya me puedo morir". Mi padre me respondió que me había pasado la vida diciendo esto después de haber vivido cualquier cosa agradable y pasó a augurarme un futuro, cuyo suelo reconozco y no beso.
Si a los dieciséis años ves actuar a Patti Smith, sin pasar por Burning ( que fueron los segundos que me pusieron la pila rockera) y con la única referencia de Pau Riba, que fue el primero en hacerlo, te vuelves loca. Cómo no podía ser de otra manera me enamoré de Patti y de Ivan Kral, el que luego pasó a formar filas de la banda de Iggy Pop, para terminar muriendo de algo que no merecía; tan joven, tan bello y tan buen músico.
Pasados tantísimos años de aquella primera vez ( han habido muchas otras) paso el rato, el prolegómeno de ver actuar a la Smith, escribiendo en el ordenador, cuando debería estar pasando la escoba por los pelos que deja la Rumba de un tiempo a esta parte y es algo que no me proporciona el mínimo placer, más allá del deber cumplido, que es otra forma de gracia.
Patti Smith vino a recolocar la escena del rock. Era mujer, era poeta, no hacía concesiones, no se depilaba y hablaba de Rimbaud. Ahora es única. La diferencia es notoria. Pasar a alborotar la escena es una cosa y mantenerla debidamente alborotada es otra muy distinta. Encima, es una buena persona. Así, sin más. Lo decía Nico que estaba muy contenta porqué la más joven le había regalado un órgano hindú que ella debía haber perdido en algún apartamento de los miles en los que se alojaba. Recuerdo las palabras de Nico y recuerdo que cuando me lo dijo, un par de años después de ver a la Smith en directo, le espeté: "Dime ¿Además de buena persona, qué otras cosas es?" La alemana me fulminó con la mirada. Eran aquellos tiempos en que yo, tan joven, creía que ser sólo buena gente no era suficiente para la satisfacción personal ni la colectiva. Eran unos tiempos en que creía que después de ver a la Smith en directo, compartir días y días con Nico y tener un novio que se parecía a Ivan Kral, eran las únicas cosas que merecían que pudiera decir: "Ahora ya me puedo morir". Hoy me bastan unas semillas de la planta de la vecina o entrar en el ensueño de que de pronto el mundo se haga chiquito, para pasar a vivir al lado de mi amor lejano en lo geográfico. Sólo que ahora no lo digo en el sentido estricto del término.
Me voy a maquear.


Sin Voz


Cuando no escribo en el blog escribo en la Moleskine. Y cuando termino una Moleskine, la guardo. Si no tengo Moleskine, escribo en libretas de los chinos. Chinas o Moleskine, las libretas las guardo un tiempo por si acaso hay una idea a recuperar, pero nunca vuelvo a ellas. Hoy si he vuelto a la Moleskine de este tiempo en qué, -por falta de él-, he escrito en ella lo que no he podido escribir aquí.
Y he comprobado que todo lo que había escrito durante los últimos días, se me había vuelto viejo, antiguo, obsoleto.
No era así cómo me planteé este blog, si es que alguna vez me lo he planteado tanto cómo para ponerme, por él, la "boina de pensar", que dice la Reyes Torío.
Todo lo que llevaba escrito era entorno a la revuelta de Egipto. Todo era venga a darle al análisis social actual de la inmediatez, con sombras proyectadas al futuro, mucha hipótesis y esperanza, pero con la lírica seca, huida a las calles del Cairo o los endecasílabos de Pérez, aquél poeta al que Córtazar nombraba para referirse a los poetas desconocidos del mundo.
Córtazar debía conocer muchos Pérez. Yo también, de hecho, yo soy Pérez; sin querer ofender al Gran Gato Pérez que está en los cielos de la rumba con el Cortázar del jazz, Buenos Aires todo, Barcelona y París enteros. Y sin querer ofender ni a los Pérez sin gatos, ni a las Gatas Pérez de mis entretelas.
Uno de mis Pérez´s ( la norma ortográfica ang´osajona va de perlas en casos de cantidad) es de Sant Joan de les Abadeses, cómo mi perra, la Rumba, que nació en una masía perdida en el monte, pero se cree una emperatriz de un reino desconocido, abandonada a la suerte de un aprendiz de anacoreta con rastas que cuidaba a su madre o a su amantísima nodriza (este hecho hay que seguir investigándolo) y sacó a la camada de palacio después de un golpe de estado de la curia con guillotina incluida. El luctuoso affaire defenestró del trono y del buen rollismo de las miles de hectáreas a recorrer y las enaguas dispuestas sobre la cama, a mi querídisima perra, que ahora vive de incógnito en Barcelona.
Uno de mis Pérez´s conoce ésta historia mejor que yo, porqué la inventó él, hasta el punto de que ha escrito un soneto longuísimo que es una mezcla de Olvidado Rey Gudú de Ana María Matute con romance mallorquín y toques post modernos de normas de sintaxis al río, que está la mar de bien. Pérez no tiene voz porqué hoy día, las editoriales de poesía están cómo casi siempre han estado, pero peor. Aunque quizás sería más justo decir que somos los lectores los que andamos fatal, mucho peor que las casi siempre sacrificadas y altruistas editoriales de ídem.
El otro Pérez´s que conozco escribe en catalán, mide dos metros de altura y lleva unos pantalones a la altura de las rodillas. Con sólo veinte años exhibe un escepticismo burlón sin nada de amargura y reza al amor, a los hermanos musulmanes, judíos y cristianos, con un estilo que va de la bien denostada new-age al heavy metal más ácido que se pueda impregnar a las palabras.
Los dos Pérez huyen de la amargura tanto cómo Pau Riba entra y sale de ella (Literalmente; vive en la Calle de la Amargura de Cadaqués, cuando vive en Cadaqués) andando muy recto y muy ufano.
La amargura es uno de los peores males de la sociedad en la que vivimos. Y, paradojicamente, la mayoría de males sociales son susceptibles de producir amargura. ¿Cómo huir de ella, entonces? Leyendo a Punset o algún libro de Paidós y afines, o pensando en un poema de Cortázar antes de caer en ella. Si no se tiene un poema de Cortázar a mano, puede bastar con fijarse en una perra o un perro que pase por la calle e inventarle una identidad falsa que se corresponda a su porte. También sirve comprar piruletas en los momentos álgidos de las grandes rabias, cuyos pozos son la tristísima y jodida amargura, y ponerse a lamer un caramelo de fresa evocando bocas.
Para poder vivir bien en este mundo en el que se vive mal, hay que ser un poco Pérez. Sólo la fantasía ( junto con la amistad, la rumba, tú y tururu) compartirla, sólo los actos creativos de a diario o los actos creativos de gran enjundia, nos sacarán de este pozo de amargura en el que tantas personas van cayendo; unas por carecer de ella y no querer ni mentarla, otras porqué ya les conviene y se les aviene dejarse crecer la costra impenetrable. Y las demás, porque ni con fantasía pueden sustentar una realidad tan, pero que tan Peréz´s. Tan sin voz.




























IDOLOS


Ayer noche terminé de leer el  libro de Esther Tusquets, Confesiones de una dama indigna, cuya portada corresponde a la imagen del post; y hoy me han venido ganas de hablar de él, a la vez que me pregunto porqué no escribo de libros en este blog ( gran razón de mi existir)  y sí de música y si de rock y si de rol.
Cada vez que sale a la venta un libro de la Tusquets ( no son miles) me dá un subidón, una urgencia y tengo que hacerme con él lo mas rápido posible.  La Tusquets tiene la prosa mas trepidante que conozco de autora/ or en castellano y ¿quién se resiste a esto? En realidad, Esther Tusquets es la autora Pop-Art barcelonesa por excelencia, aunque me temo que el Pop Art se la trae al pairo. Sus comienzos fueron puro pop art de gran difusión popular, con aquél libro que llevaba título de rock sinfónico; "El mismo mar de todos los veranos", que vino a ayudar a toda una generación de procazes y desmandados punkies entre los que me incluyo, a llorar sin sentir verguenza por ello. Hablar de amor entre mujeres cuando en la literatura post negrura del país  casi nunca se ponía el amor al alcance de la mirada del lector, fue celebrado como una muestra de libertad.
Me acuerdo, -ahí va una de batallita de mujer madura indigna del copón-, -que no de gran dama indigna-; que el libro salió en el 78, al parecer uno de los años mas nutritivos de mi vida porqué durante su transcurso conocí a casi todos mis ídolos; venía de entrevistar a Patti Smith, conocí a la Moix, Ana María, de la que había leído su novela, Julia (tanto me gustó, que siglos después le puse el mismo nombre a mi hija) Con Pau Riba fuí varias veces a casa de Salvador Dalí para teorizar sobre la inseminación de la tierra virgen, motivo del festival  Canet Rock "Contrita Contradictio Virgo Inseminanda", del que surgió mi grandísima y larga amistad con Nico; leí "El mismo mar de todos los veranos" y me hice  fan de la Tusquets; viví una tórrida historia de amor con Manel, -el chico más rubio del Eixample-, al que dejé por la ternura de Pep;  me llamaron para ir al juzgado por firmar un contrato de actuación (Ultravox) siendo menor de edad y junto a Pau y sus muchachos recibimos un aviso de ex-comulgación por parte de la Curia. No sé como acabó todo aquello.
Por si fuera poco, en el Festival de Reading conocí a Luz en la roulotte de los Popus.
Algo se me habrá escapado de aquél año feliz, aunque solo de recordarlo me mareo, será porqué me he quedado con la copla que canta la Tusquets. Dice que ella, a partir de los cuarenta y tantos tuvo un click, y hubo felicidad, pero todo fue para abajo.
A ver que pasará con lo mío, aunque a día de hoy todavía sueño con un tipo como el hijo de la autora ( "un bé de deu" de dos metros de altura, gran batería, delirio de señoras Stone del mundo mundial) leer y releer sus libros ( los de la autora y de otros)  ir a conciertos y festivales, tomar una coca-cola con Pau Riba y otra con Ana María Moix, ver crecer a mi hija, que me excomulguen, y asistir al Festival de la palabra de Silvia Grijalba; la gran efemérdides rockera made in Spain, donde este año podré hablar de Nico, y si hace el caso, hasta de Esther Tusquets, que también es Pop-Art;  inmediata, comestible, asertiva, decadente, sincera, trepidante, dignísima.


Escatología i els meus amics

"El colom de la pau s´ha cagat".
La frase es la tornada d´una cançò; "El colom de la pau", del Pau (no colom) Riba.
El colom de la pau es va cagar ara fa molt temps.
Ara s´ha cagat el colom de la pasta i la cobdicia.
El colom de la pasta i la cobdicia, també fèia molt temps que anàva cagat i empastifat, però com cagava al "baño de Pablito", fèia bona olor i no es notava.
Ara el colom de la pasta s´ha cagat a sobre i ha encomanat la diarrea als que li tapàven el flaire.
No cal que em disculpeu la escatología. No ho faré gaire més, però avui em cal.
El que es més fort, es que això de "Barcelona possat guapa que jo també m´hi possaré", tots els meus amics ja ho havíen previst.
Tots els meus amics son Huxleys, visionaris i molt brétols, perquè s´anticipen i prou.
Ara fa molts anys, la Teresa Reyes va produïr e interpretar un curt que explicava fil per randa el que ha passat.
I no només ella. Les altres amigues i amics ho deient a les sobretaules, a les cançons, ho van pintat als quadres, ho portàven al gest i hasta els hi van explicar veïns.
¿Els possaràn a tots a la pressó per haver-ho olorat i no seguir la investigació?
Les meves amigues i amics formen part d´un col.lectiu de catalans, negres i aragonessos ( faig l´ullet a la rumba del Gato) que sempre s´anticipen, i si passen a la història (que n´hi ha que passen i passaràn i molts que passen de tot i d´altres que no passaríen ni que volguessin, o no volen, gràcies) no serà per això que passaran.
¿Tan inútils son (jo em deixo portar per ells) que no poden concretar en la realitat el que les seves intuicions anuncïen?
No sé si canviar de colla i cercar-ne una que no em faci tanta pesigolla, però em doni una vida més formal, amb qui poder educar als nens perquè caguin al "baño de Pablito" i on els avis siguin com el vell cretí de l´anunci del fuet, que enlloc de dir que les coses bones hauríen de millorar sempre, diu, -immovilista com els Millets-, que les coses bones no ténen que canviar mai.

Los abrazos rotos

Hoy es día festivo en Barcelona. Segunda Pascua. La segunda Pascua viene sin Cuaresma y yo escribo en el blog instada por la comodidad que me ha brindado mi amiga Xispa, que ha llegado esta mañana a mi casa, se ha arremangado, me ha fregado la terraza (cita) el salón (cito) y ahora mismo me está instalado una estantería que sujeta los libros sin que se vea ( la estantería) que anteayer me regaló Michèle porqué es generosa y no tiene los abrazos rotos. Xispa friega y agujerea las paredes porqué lleva unas semanas desolada. Dice que intenta abrazar a su chico con todas sus fuerzas, y cuando va a rodearle el torso, los brazos se le quedan balanceándose, sujetos a su torso como las patas de un pulpo muerto. Admiro esta capacidad de acción en los momentos de marrón porqué yo, ante la desolación, me atoro y me crecen telarañas. Aún así, me preocupa la hiperactividad de mi amiga, que ya se ha tomado un Valium y se ha tumbado en el sofá a dormir por el día lo que no ha podido dormir, cómo amante, por la noche. Los abrazos se rompen a cada instante. Y a cada instante crecen otros (recuerdos a "Cal que neixin flors a cada instant", de Lluís Llach) Después de darle mucho al coco, yo he decidido romper mis abrazos con la urnas. Que con su pan se lo coman. Y parece que una poeta catalana ha roto un abrazo ( cito) de mails conmigo, en un tiempo en que cada vez me abrazo con más fuerza a una Fender Stratocaster que un hombre compró en los ´80 y sigue sonando rockanroll. Almodóvar ha roto los abrazos con el crítico de cine del País, un periódico del que yo "me estoy quitado", aunque sigo abrazada al autodefinido de los domingos y a Maruja Torres. Para no ver la televisión (Barça i Telenotícies, sí) cada vez escucho mas música (¿más?) escribo, y leo cosas por Internet. He seguido el caso Boyero/ Almodóvar y me ha parecido patética la posición de El País. Yo me abracé a los Abrazos Rotos de Almodóvar, aunque algunos colegas que dicen saber mucho de cine, digan que me abrazo mal. Me abrazo a lo que quiero y nunca mejor dicho. He sufrido por amigo/a interpuesto críticas sangrientas del País, escritas por tipos que entienden la crítica como un acto creativo ( sic) de opinión, demolición y muerte del acto creativo. Mis amigos/as no eran Almodóvar o no quisieron dorar la píldora al País y al "opinador sangriento" de turno y rompieron sus abrazos con el diario más independiente del mundo. También he vivido, por amigo/a interpuesto como una buena crítica en el País o en el Churumbel, ha avivado patas de pulpos inertes. Yo misma, conocí hace poco tiempo y diez años después, a un crítico del País que me hizo una muy buena crítica sobre mi libro de Pau Riba y a pesar de estar cenando con él no dije esta boca es mía, cuando debía de haber dicho gracias. Sigo abrazada a una timidez que, a pesar de conocerme, algunos amigos siguen sin concederme. Y desde aquí abrazo con fuerza esta segunda Pascua sin Cuaresma, con mi amiga rota, roncando en el sofá (cito) mientras lanzo una misiva al mundo: ¿Alguien sabe algo de mi amiga Eva Siva, también llamada Mercedes Guillámon? Es para poder abrazarla. Almodóvar seguro que sabe. Algo muy profundo me dice que no han roto los abrazos. ¿Y tú, me abrazarás muy fuerte?

Historias de buenas famílias (Año 3009, tal día como hoy) Con la colaboración especial de Àngel Riba Plà CAT COMPLEX

La supuesta conversación que sigue es entre madre e hija y transcurre en el año 3009 ( tal día como hoy) después que la menor haya encontrado en la base de datos del ordenador central familiar una copia de la Polaroid que ilustra este post, fechada en 1989, y en la que se puede ver a Àngel Riba Plà CAT COMPLEX (premio GRAN- Mi Pastora/KataMaran del mundo Mundial a finales del siglo XXI, apartado Música Electrónica: http://www.pastora.org/) junto a Magda Bonet, antepasada.
Chica: Mami uter!!!
Madre: ké?
Ch.-(muy exaltada, casi loca perdida) Mira que acabo de encontrar!!!!!!!!!!!!!!!
M.-(la mujer mira la foto en la pantalla del ordenador del techo de la habitación de su hija y se muestra tremendamente azorada) Quita, quita. No puedes ver eso. Eso no!!! Al menos hasta que hayas cumplido la mayoría de edad y ante un psicólogo!!!!!! Creí que tu padre te había restringuido el acceso a la pornografía familiar!!!
Ch.-De todo haces responsable a mi padre, ! si no lo conoces!!
M.-Tú sí y ya es suficiente.
Ch.-¿Esta foto es la prueba por la que pusieron a la tatarabuela en la cárcel?
M.-No, fué por otra cosa. !A nosotras nos van a poner en la cárcel si no destruímos esta foto!
Es desoladora. No soporto fijar mis ojos en ella!!
Ch.-Sí, es tremenda, pero es una caña. !Vaya pedazo de bisabuela inductora de grandes males!
M.-Es una simulación. El niño no estaba fumando. Eso rebajaría la pena si fuera a parar a manos de la policía.
Ch. ¿Cómo van a poner a la bisabuela en la cárcel si sólo nos acordamos de ella cuando abrimos la carpeta "tabú"?
M.-¿No sabes que a las famílias Azagra, Echanove, Torío, Claret, Galiano, Caballero, y a muchas otras, - todas de empaque, hambruna y tronío artístico lúdico-, las han llegado a dejar sin cable al mundo sólo por vanagloriarse de sus ancestros en una sobremesa? A los Riba los mandaron a Formentera. A todos.
Ch.-¿Casa inteligente junto al mar?
M.-Qué va. Casa ruinosa. Les reprodujeron la primera casa que alquiló el primer Pau de la saga en la isla. A tal y como supusieron que estaba le añadieron una plaquita solar y un transistor.
Ch.-¿Un qué?
M.- Uno de esos antojos millonarios, aparatos para coleccionistas...
Ch.-¿Sobrevivieron?
M.-Sí, pero el trauma no se lo quita nadie. Ni las habladurías.
Ch.-A mi me la "rempampimfla" lo que diga la peña.
M.-No digas eso!!! Ni lo pienses...!!!
Ch.-Si tenías tanta miedo de que saliera a la rama tarambana ¿porqué no reduciste el ADN incivilizado?
M.- Fué todo muy rápido. Un error de juventud lo tiene cualquiera...
Ch.-¿Entonces no soy una hija deseada?
M.-Muy deseada, tonta. Fruto de la pasión y del rigor.
Ch.-A veces no lo siento así. Si no me hubiera cargado el sistema de protección de datos del ordenador central familiar no estaríamos hablando. Llevabas tres días sin decirme ni piu.
M.-¿Has jodido la protección sólo para llamar la atención? Más te valdría estudiar...
Ch.-Sí, he sido yo, mamá-úter. Para que me hables!!!!
M.-Oh, hija, te perdono. Sé cómo te sientes, pero ya sabes, el trabajo, la hipoteca...
Ch.-¿La hipoteca? !Me dijiste que la casa ya era nuestra!
M.- Desde que te lo dije y hasta el día de hoy, hemos heredado tres deudas más, entre ellas la de un antepasado de tu padre...
Ch.- !Que no conoces a mi padre, mamá-uter...!
M.-Ya, pero tú sí, estoy pagando con creces mi gran generosidad...Las deudas entran en el contrato de adquisición de semen. Si quieres que el hijo conozca al padre heredas sus pufos. Bueno, eso lo hacen algunos, no todos...Una perla tu padre...
Ch.-Y tú caíste de cuatro patas!
M.- El informe era ideal, como si lo estuviera viendo....
Ch.-Eso ya me lo has contado muchas veces...
M.-Y naciste tú, lo mejor de mi vida.
Ch.-!Qué dulce eres mamá!!!!
(El desenlace es demasido rápido porqué un amigo ha venido a buscarme en plena redacción mañanera....Total: Madre e hija se abrazan, Fundido en tonos cálidos. Primeros acordes de un tema de Pastora. La voz de la gran Dolo dice algo referente al follón. El tema que suena fué remezclado un siglo antes del abrazo materno por el súper Cat Complex Àngel Riba Plà. Otro día le pediremos a Bergman que reelabore la escena. Hasta mañana.)
Curiosa esta cosa de la família que se tiene, por el hecho de haber nacido donde has nacido. La família de más allá del pesebre, de la família nuclear. Hablo de esta que se extiende como un pulpo de mil patas. Este año en que mi madre ha estado en casa ( diez días diez de felicidad total. Al minuto) sólo la han llamado amigas y algún que otro familiar pero no los que la llamaban o a los que ella llamaba habitualmente. Las patas del pulpo. Sabiendo que anda enferma, y creyendo erroneamente, que no recuerda las cosas, la van olvidando. Sin embargo, y para solaz de uno, hay una família que se teje por la vida con lazos de afecto de aquí estoy y aquí he venido a tocarte la nariz con el pulgar. En esta família que se teje y se crece y se hace, también hay malos entendidos y tropiezos y ¿qué coño dijiste que me dijeron que..? He comenzado el año estando al acecho de un amigo "familiar", casi en silencio, al que se le aventura una aventura que todos esperamos que sea bienaventurada. El amigo se mete en líos porqué trabaja y trabaja en lo que le agrada. Los tengo que fuman y ya han cumplido los cincuenta y las hay que no llaman ni que se les vuelque el móvil por mi nombre, pero todos están aquí, andan conmigo. Gracias al faisbuk (facebook) he reencontrado a Carlos Pastor, Sefer Martorell para los amigos, que vino a Barcelona con Mariscal y se apeó un tiempo en casa del Pau Riba, allá en las Ramblas y desde hace unos días, vivo en una especie de embeleso de amistad muy honda y divertida. Lo que no sé, es si cuando seamos más mayores y estemos enfermos ( mejor no mencionar a buenas horas tiempos ingratos) nos llamaremos como ahora, o no nos llamaremos, como las dos que no llaman nunca, las muy zorras. Pero de lo que no tengo duda es que estaremos ahí en el momento de decir avanti-chao y no descuidaremos nunca a los más débiles de la tropa. Llámadme ingenua flor del tango y flor del campo, pero así lo siento.