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Por no...

Por no hablar, por no ir por ahí contando, por preservar la lealtad, por orgullo, por guarecer el secreto y la derrota, ha agrandado su sonrisa con dos secos tajos de cuchillo afilado en las comisuras de los labios.
Ahora la gente le dice: "Estás resplandeciente con  los labios pintados y ésta media luna de besar cosquillas."
Y siguen: ¿Mousse passion rouge de Dior?
Boca que calla, miente, así que ella responde a la cortesía y la curiosidad: "¿Dior, le chanteur?".
Está verdaderamente triste, pero la peña se empeña en reírle las gracias y en creer que no anda despistada en lo suyo, si no que todo cuanto dice, lo dice en broma, abocada al público, buscando el aplauso, henchida de ego.
No puede quejarse, ha conseguido lo que pretendía, pintarse una mano de levedad sobre la piel morena. Todo lo que no es cierto se deforma. Todo.
Mientras tanto, la ciudad se muestra divertida a vista de pájaro. Hay  un  montón de círculos rojos fosforescentes. Basta levantarlos para  meterse en ellos y hallar evasión y cultura. Una tabla de faquir llena de hierros de todos los tamaños da las buenas noches a la salida de los cines y de los antros. Con los hierros puedes recomponer llaves o hacer móviles. Ella no sabe muy bien de que va. El escenógrafo es otro, pero intuye que si hace llaves, las llaves le abrirán nuevas puertas. "Mecachis, -se dice-, la libertad siempre está al otro lado."
Está espesa y muy burra, sobretodo cuando cae el sol y le da por mojar pan atávico sobre la herida. La empatía le hace poner en un capazo su pan y su pez y diseñar el pan y pez que le duelen y no le corresponden. Unos días mas con este estado de ánimo y comenzará a andar como Jackson bailaba, pero en patético, de modo que ha dicho basta y súbitamente la han inundado las palabras de Cristo, las palabras de Saramago, y  las palabras de Julio Iglesias: "Siempre tiene mas quién mas amó."
Y se ha echado a reír llorando hacía arriba de pena, compasión y enojo; por no hablar, por guarecer el secreto, por tratar de desdeñar la derrota...  (vuelta al estribillo)

Conversando con Michael Jackson


En una de las últimas entradas, conté que había mantenido una charla con Michael Jackson. Fue hace una semana, a altas horas de la noche, en mi propia casa y por requerimiento propio.
Venía de pasar una noche sola, -pero muy visitada y muy feliz de haber disfrutado de esa soledad que siempre me ha sido tan necesaria-; con la esclavitud amordazada en la calle y un helado de chocolate muy cerca.
Tengo dos frentes abiertos sobre los que escribir. Los dos me apasionan tanto como me atoran. En uno de ellos trato de sacar a la pista de baile a mucha peña de la generación Jackson, como yo misma.
Mientras el Rey del Pop duró en esta tierra tuve sentimientos muy contra puestos hacia él. Me gustaba su música y alababa su talento, pero todo la parafernalia de la que se rodeaba, me molestaba y fascinaba por igual. Fascinación ante el horror. Pero aquella noche, mis objeciones eran lo de menos. Necesitaba un interlocutor válido sobre donde tenía que apuntalar la historia de historias, sobre qué había pasado con algunos de nosotros, los que pertenecemos ( o pertenecían) a una de las primeras generaciones ( de otras tantas) que crecimos con súper héroes, influencias anglosajonas, balls de bastons, mitos, juguetes y doble capa de nocilla sobre el pan.
A aquellas horas de la noche no podía llamar a nadie. Sólo a Vivianne Vives, que vive al revés de Europa y encima es la única testigo, la única memoria de todo aquello y una de mis mejores amigas del mundo mundial, a la que le luce mil veces mas su poblado presente que el puto, yermo pasado.
Pero lo ensayé y me vi tonta:
"Vivi"
"¿Qué?"
"Estoy atorada"
"¿En qué?"
"Me da pereza contártelo todo"
" Invéntate un nuevo lenguaje y dímelo. Yo te entenderé."
"Me cago en la mar salada"
"No, nena, en eso no, que es de lo poco que nos queda."
"Quiero escribir una historia, sin mentar una parte de la historia."
"¿Como hacen los periódicos?"
"Ahí, ahí...Sí, sí..."
"¿Te has puesto cachonda?"
"Me estoy quitando la espinita que me has tirado."
"Cuidado. No se te quedé la punta dentro, que se infecta."
" Quería hablarlo con Michael Jackson?"
"¿Quieres que sea él quién te diga la palabra contra la que te revuelves"?
"Eso es..."
"¿Mitomanía?
"Glamour."
"Pues inténtalo. Si no lo consigues llámame de nuevo y te lo digo yo bien clarito."

Así que lo probé. Me quedaba un buen pedazo de fantasía y funcionó. Hay noches en donde todo está permitido, por eso no acabo de estar segura de como aguantará esta entrevista la luz del día; aunque, ya puesta, no debe importarme.
El domingo siguiente a la charla con el Rey del Pop, el País sacó el reportaje fotográfico de La Chapelle a Jackson. Michael se presentó a la cita vestido de arcángel, pero sin las alas, tal cual aparece en una de las fotos de aquella bella sesión..
De pronto le vi sentado en el sofá. Me pegué un susto. Le miré a la cara y pensé "Eres mas falso que el tabique nasal y la barbilla de Michael Jackson.". A partir de aquí se inició la conversación, la entrevista.

M.J.- La gente es muy mala y muy frívola.
M.B.-¿Porqué lo dices?
M.J.- Por lo que estabas pensando sobre mi tabique nasal.
M.B.- Son frases hechas sobre falsedades hechas.
M.J.- Cuando logras modificar la realidad; la realidad pasa a ser la que muestra el objeto modificado.
M..B.-Sí, en un sentido básico. pero tenemos la memoria. La realidad y sus múltiples puntos de vista.
M.J.- Mi tabique nasal no es falso
M.B.-Tu último tabique nasal no es falso en si mismo. Es recto y mira para abajo.
M.J.-Conocí a un tipo que se colocó unas cámaras en las fosas nasales y rodó una película.
M.B.-¿El moco como punto de vista?
M.J.-Siempre me gustó hurgarme la nariz.
M.B.-¿Con el último tabique nasal lo conseguías?
M.J.-Oh, si. Uno se acostumbra a todo.
M.B.- Qué bien que hayas venido ¿Quieres una Coca-Cola?
M.J.-¿Tienes Pepsi?
M.B.-No. ¿Sigues siendo fiel a tus sponsors?
M.J.- No, pero me siguen importando las finanzas.
M.B.-Una vez leí que los de la Pepsi se cabrearon contigo porqué bebías Coca-Cola en la intimidad.
M.J.-Así fue. Dame un vaso de agua fresca y clara.
M.B.-Es Viladrau. You know?
M.J.-Léeme la composición.
M.B.- Vamos hombre!
M.J.- Recuerda que estás entrevistando al Rey del Pop.
M.B.- Va, bueno. 27, 3 de calcio. ¿Mola?
M.J.- Mola
M.B.- Has hecho historia, tío. Esto es muy grande, no?
M.J.-Sí, me llena el ego. Tengo talento para esto, pero...
M.B.-¿Pero?
M.J.- No es suficiente.
M.B.- Nadie está contento con lo suyo
M.J.- Hay gente que sí. He conocido al Ché Guevara y éste está muy contento con lo suyo.
M.B.- Cuidado con él. Es homófobo...
M.J.-Ya no. Se dio cuenta que, de seguir siéndolo, la revolución no tiraría adelante.
M.B.- ¿Lo descubrió en el cielo?
M.J.- Él y yo no estamos en el cielo, cielo. Estamos en la sala V.I.P. del cielo.
M.B.- No me jodas.
M.J.- Ni lo sueñes.
M.B.- Hablaba de la sala VIP del cielo. Es horrible.
M.J.- No creas, las energías afines se pueden confundir igual. Yo he entrado a muchos a la sala VIP. Están encantados.
M. B.- Vamos, que en el cielo es al revés que aquí. Los hay mas dentro que fuera..
M.J.- Algo así.
M.B.- Te veo muy conformista.
M.J.- Me ves fatal. Nunca lo he sido.
M.B..- Al grano, yo quería conocerte como representante en la historia de una generación de melómanos, de peter panes y peces volando.
M.J.-No creo que te pueda ser de gran ayuda.
M.B.-Estoy atorada en una historia de muchas historias, que al igual que los mandamientos se resumen en una sola: la tuya.
M.J.- Creo que cualquiera de aquella fucking generation, con mi talento y la pasta que generé, hubiera hecho lo mismo que yo.
M.B.-Yo nunca me habría montado un zoo.
M.J.-Bueno, cada uno habría hecho lo suyo, según sus circunstancias. No olvides que yo tuve un fucking papá Jou que me daba unas palizas de muerte desde que cumplí los tres añitos. Los animales fueron uno de mis consuelos.
M.B.-Sí, vale, pero a los cuarenta ya no sirve cargar las culpas a papá Jou.
M.J.- El zoo lo monté con veintiocho.
M.B.-Eso es otra cosa.
M.J. Los mitos tenemos una ventaja sobre los humanos media. Podemos cargar a otros la responsabilidad de nuestras taras.
M.B.-Mira que bien.
M.J.- No tienes ni idea como el fucking de mi padre me arruinó la vida.
M.B.-Siempre llegamos a la infancia.
M.J.-Si quieres escribir sobre aquella generación de la cual yo soy el MAS y el MEJOR, deberás hablar de la infancia. De la suya.
M.B.- Me harta mucho. Mira hasta donde llego, que a veces, al leer una biografía, me salto el capitulo de la infancia.
M.J.- Esto no es serio.
M.B.- Ya, es como si quisiera reconstruir un tabique nasal sobre ningún rostro.
M.J.- Eso es, tienes que crear una realidad para sustentar el moco.
M.B.- El moco es la infancia.
M.J.-El moco es tu historia.
M-B.- Un respeto, guapo...
M.J.- El rostro es la infancia.
M.B.-¿Crees que se puede escribir sobre infancias morondas sin que resulte pesado?
M.J.-Deberás hacerlo.
M.B.-Lo haré, aunque sea breve. Gracias por venir hasta aquí.
M. J.- He venido porque me ha dado la gana.
M.B.-No ponía en duda tu libertad. Agradecía tu cortesía.
M.J.-Soy muy irascible y nunca me fío de nadie.
M.B.-De DIana Ross y de Liz Taylor, sí.
M.J.-Diana oh my love y Liz oh my confident
M.B.- A ver si Liz no tarda mucho en visitarte..
M.J.-Pero tendrá a Burton y los demás. Me sentiré muy celoso. No lo quiero ni pensar.
M.B.-No lo pienses.
M.J.- Me largo. Ya hemos deshecho tu entuerto.
M.B.- Deberías dejarme una cosa tangible, si no no se van a creer que hemos estado charlando...
M.J.-¿El tabique nasal?
M.B.- No, no, que me da yu-yu.
M.J- Jajajaja. Era broma y has picado. Jamás me separaría de él.
M.B.- Pues otra cosa.
M.J.-Pensaba dejarte un par de entradas para mi parque de atracciones
M.B.-¿Todavía funciona?
M.J.-Sí, papá Jou acciona los botones.
M.B.- Deja, deja. Dale las entradas al Ché.
M.J.-Oh, es una idea fantástica. No conoce el ocio.
M.B.-Pues cántame algo.
M.J.- Para la mayor parte de la gente, una canción no es nada tangible
M.B.- Para mi y para aquellos de los que voy a escribir, es lo único tangible.
M.J.-¿A mí me lo dices?
Se levantó del sofá sonriendo. Cantó el tema Bad, "Yo para ser feliz quiero un camión", de Loquillo, "Over the Rainbow" , "Entre mis recuerdos", de Luz y terminó con un medley de los grandes éxitos de la Hollyday , que enlazaba con la consigna "No,  jo no sòc d´eixe mon" de Raimon.. Lo hizo con banda, escenografía y todo. Absolutamente todo lo requerible para estos casos.
Después se esfumó. Yo me fui a dormir. Al día siguiente me desperté porque alguien llamaba frenéticamente al timbre de la puerta. Al ir a abrir pude ver a los últimos roadies de Jackson bajando las escaleras, transportando cables.
El que llamaba era mi vecino: "¿Es tuyo el trailer que está cubriendo toda la acera de toda la manzana?" "!opero si no tengo carné de conducir?", le respondí. Apoyado en la puerta del ascensor, el vecino murmuró: "Como siempre te visita gente tan rara".
Pegué un portazo y me fui a duchar flipando por un tubo. Como en la infancia.
Al salir a la calle, abrí el buzón y me encontré un sobre que contenía "Dear Pillow" una película dirigida por Vivianne: "De cuando me interesaba el porno y la gente solitaria". La gente solitaria. Como en su infancia.









Buenos cuidados

Ayer, en el hospital donde vive mi madre; los pacientes se preparaban para ver el partido de España por la tele. Hay una sala de "ocio" para cada veinte habitaciones, lo cual está muy bien, pero mi madre se niega a ir. Y mira que es sociable, pero se ha hecho su mundo propio.
A mi me gusta ver el hospital "revolucionado". Los mas jóvenes no se pierden una; tenis, fútbol, baloncesto. Siempre ganan ellos. Se juntan en una de las salas y la lían. Luego, para celebrarlo, se van a fumar un cigarro al jardín o a la calle, pero eso depende de la manga ancha de las enfermeras del turno de noche. Si no les dejan, las burlan. Con sillas de ruedas; andadores, bastones y ascensores que pitan al subir y al bajar, montan su propio follón.
Hay quien toma un par de mudas de vestir, las arruga y las mete bajo la sábana, imitando su pose al dormir. Y hay quién se planta: "Voy a bajar de todas formas. Ve llamando a la toda la Policía Nacional, que cuando lleguen ya estaré aquí de nuevo, durmiendo como un niño."
Ayer, al oír el ruido de alborozo en el pasillo, me fui a la sala de ocio para saludar a mis colegas, pero se los habían llevado a todos a la ala sur, a otra sala. Un poquito desilusionada, aproveché para sacar un zumo de la máquina expendedora y mientras lo hacía, estornudé un par de veces.
Una mujer de noventa y cinco años ( esto lo supe luego) pequeña como un pájaro pequeño, con las uñas pintadas de rojo chillón, se dirigió a mí; diciendo: "Nena, cuidate, que los primeros ochenta son muy duros y todo lo pillas. Después ya puedes hacer lo que te venga en gana." Y me mostró el interior de su bolso: "¿Quieres una chocolatina?"
A su lado, con la cabeza pegada a una mesa, un señor de no más de sesenta, que pinta mandalas y los regala; quiso deshacer la gracia de la anciana y espetó muy serio:" No, mujer, es al revés. Es ahora que debe cuidarse."
La viejita me miró con aire cómplice y añadió: " Nena, tu cuidate ahora, te lo digo yo. Y sobretodo, cuidate de no emparejar nunca con el listo de la clase."
La madrugada me ha pillado "entrevistando" a Michael Jackson en el ordenador. Cuidándome, muerta de la risa.
Y a las ocho de la mañana, en plena fase REM ( besos a Michael Stipe) ha sonado el teléfono. Era uno de los jóvenes del ala sur del hospital: "Oye, corazón, que no me traigas tabaco, que al final, ayer, vino mi hermano y me trajo un cartón. Joder, niña, no te pongas así, duerme, duerme, pero te aparto un par de paquetes."
Cuidándome.

Hijos del siglo XX

En unos días comenzarán a atormentarnos ( tormento porque hablarán mas quienes no saben que quienes sí) sobre el aniversario de la muerte de Michael Jackson, que como dijo mi colega Patricia Godes y yo coreo; marcó la muerte definitiva del Siglo XX; inflexión que en un ámbito mas cercano determinó la del  añoradísimo Antonio Vega.

El veinte ya pasó. Y si ya pasó, ahora es nuestro turno. Nos toca contarlo. Al menos el final. Lo que nos corresponde. Yo ya lo hice en una novela que le gustó mucho a la Luz y a otros amigos, y que le hizo "tantísima gracia" al Herralde. Somos ( que se sume al plural quién quiera) una generación bastante deshechable. Ha habido cuatro, cinco o seis portavoces insignes, pero por lo demás, mucha muerte a destiempo y mucho mas muerte fuera de hora, lo que nos ha acabado dando una imagen de desamparo y un extra de vanidad. Todo al mismo tiempo.

El rock fue la explosión cultural mas importante del pasado siglo y ahí nos quedamos atrapados un montón de los del plural; trabajándolo, componiéndolo, viviéndolo. Cuando la industria cedió nos quedamos como conejillos asustados. Hoy en día, de todo aquello, sólo quedan un montón de vivencias y una manera de ver el mundo.

Estos días estoy leyendo el libro que Jaime Gonzalo escribió sobre la Banda Trapera del Río. Está muy bien escrito, como corresponde al hombre Ruta 66, pero es de llorar. Episodios como el del Montoya; uno de los bajistas de la formación, que se volvió loco después de la mili, son para romper el alma ( Besos a Morfi que le ganó el pulso a la vida como un rey de reyes)

Recuerdo que a pocos meses después de que el Montoya volviera de la mili, o de que saliera de la prisión militar; porque a punto estuvo de quitarle la vida a un sargento o un general o lo que sea, me lo encontré por Las Ramblas. Iba muy deprisa y le paré; "Voy a buscar a estos hijos de puta que me han hecho la vida imposible", me dijo. No buscaba a nadie en concreto, sólo echaba balones fuera y miraba con unos ojos encendidos de dolor: "Voy a matar a un progre, -acabó diciendo- Ellos han hecho todo lo posible para que no nos tomaran en serio". Acabámos tomando algo en los Enfants y luego se fue con unos colegas. No daba pie con bola. El Montoya es ( y según dicen, sigue siendo) un hombre triste con una historia triste, pero la culpa no la tuvieron los progres. La culpa... Ay, la culpa... De no haber sido por la maldita culpa...

Los que quedamos de aquellos tiempos, vamos haciendo; un poco náufragos, un poco tristes, un poco locos y muy positivos. Nos ha llegado la hora de contarlo todo. Loquillo ya lo ha hecho en un libro que ha sacado Ediciones B. Sólo una parte, pero lo ha hecho. Por si alguno piensa, como Montoya, que la vida nos la diseñaron otros, que nadie nos escriba lo que hemos sacado de ella. Y si no pensamos como Montoya, lo mismo; aunque los editores nos sigan mirando con ojos de "vale, vale, pero no vamos a vender ni un sólo libro" y palabras del tipo : "Bonet ¿cómo puede ser que todo esto pasara en Barcelona?". Pobres progres barceloneses que catapultaron a otros progres listos fuera de Cataluña, obviaron a nuestro Truman Capote, siguen obviando a las maravillas de la Plaça Reïal y quisieron vivir como Kafka el terror de ser ellos mismos, mientras Puri les planchaba las camisas. Los que se quería cargar el Montoya; hijos del siglo XX, como yo misma y el plural que apuntaba al principio.

Felicitats Júlia!!!!!

Estic feta un flam. Quant un dit agosserat toca un flam encara calent, la massa fa un moviment semblant al que avui fà la meva ànima o el que sigui que es que em fa parlar amb veu pròpia. Fà 20 anys i poques hores, vaig parir. He passat d´altres aniversaris de la "nena" sense bloc ni massa gelatinosa en moviment.
Jo em faig vella, i ella ja és molt més que major d´edat. Es majorette, gran, enorme. Una gran capacitat humana, cames llargues i boniques i "brazos en jarra", al mínim senyal d´alerta.
Fa molts anys que la Júlia ja es filla de totes les mares del món. Fa molt temps que sabem ( ella i jo) que "la propiedad es un robo", però el gust es meu i seu, de tenir-nos aprop. Tal és l´envergadura del fet matern-filial, l´únic que es repeteix des de temps inmemorials i com a consequéncia del pecat d´estimar i desitjar la poma més vermella del pomer (de set una, en caigué)
El món que li deixem ( la poma i jo) és un enrenou on val més tenir pell de cocodril que empatía, però aixó son coses que es diuen i no es fan. Fa temps que no penso en el futur, perquè ja ho vaig fer i només vaig aconseguir un record d´àtacs d´angoixa per minut que donàven al Eixample, per sant Froit.
Fa temps que no hi penso, però avui, feta un flam, miro de projectar la vida de la meva vida i només hi veig molta força, un gran sentit del humor i d´altres coses que no diré aquí, per què, gràcies als deus, ja fa temps que no protagonitzem escenes de Bergam no filmades. Ni ganes.
La seva imposible llibertat em rebela (imposible llibertat en aquets mon de mones) tant com gaudeixo de la manera com agafa les curves inconvenients i es passeja pels plaers. La Júlia es un triomf per a mí, però no el meu triomf.
Incapaç de mostrar-me emocionalment, a menys que vinguin mal dades, quant parlo de la meva filla, sóc folclórica i sento orgull.
Per cert, el rock and roll es un génere musical que no ha ensalzat massa la maternitat. Em vénen quatre temes a la memória, encara que la Júlia, pel que fa al génere musical, es rumba catalana.
Aquesta nit ballará amb U2, al costat del seu germà, al qual no he parit, però vaig ajudar a criar, i que d´aquí un mes ( justa la fusta) també en farà 20 ( el germà, el Max)
El temps passa, el segle 20 no acabará fins que enterrin d´una vegada per totes al Michael Jackson. Será un punt d´inflexió. A Hondures han fet un cop d´estat. El món está fet un flam ¿On són les mares, les pomes, el pomer, el cordó, l´orgull del mon?

Viva el Rey!

Madonna no puede dejar de llorar, Michael Jackson ha muerto. Esto no es un periódico de noticias frescas, pero nada mas saber la notícia de hoy, he entrado a fisgonear en la red, he llamado a las dos personas con las que podía hablar de lo que quería hablar (cons-ter-na-ción) y no las he encontrado. Aquí estoy, aumentando el espacio cibernético. La historia de Jackson es una de las biografías mas tristes de la música pop. Es Dickens, Shakespeare, dirty realism, página de sucesos, Elza Maxwell, Hermanos Grim, Yelow Submarine, Dorothy Parker, Al Capone, Love Me Tender, Centro de Asistencia Sanitaria Tutelada y Peter Punk. También es verdad ( habla mi perro) que la ayudante de cocina de Jackson puede llegar a tener una biografía mas sangrante que la del Rey, pero mi perro es un mil leches, nunca vió a Jackson en directo y nunca podrá sentir ( en su condición de guau) con que claridad meridiana, Michael Jackson, el del gran talento y el de la megalomanía, escenificó, -con tan solo una vida- lo mejor y lo peor de nuestros tiempos. Cuantas la historia de Jackson a un marciano y el marciano entiende el mundo actual. Lo que nunca entenderá el marciano, es de donde le nacía el talento al hombre del vitíligo y los autos de choque, pero todo lo demás: el modo como se expuso todo el rato al juicio popular, los desmanes, la tragedia y el I love Diana, el marciano lo entenderá porqué lo aprendió en el curso P2 de marcianitos. Y se echará a llorar como Madonna. El Rey del Pop ha sido el colmo de lo popular, de lo bueno y lo malo del pueblo, un mito donde todos encajamos. Por delante, por detrás, por el detalle, o por un pelo, pero todos estamos ahí. Todos los que hemos vivido su tiempo, estamos en alguna de sus cosas. En lo que no estamos ( o sí, pero de oyentes) es en como se cargó los prejuicios musicales y lió la negra con la blanca, la corchea con la semi y consiguíó que hasta los más acérrimos de "algo" vivieramos la vida en un Triller. De gran genio su talento, aunque no nos diera más y más, sino cada vez menos. Me parapeto en lo dico nada mas saber la noticia, para no caer en la tentación de seguir los dimes y diretes, los millones de desmayos y las investigaciones policiales que se sucederán a la muerte del Rey. Farrah Fawcett también se ha ído. ¿Hay alguien tan desnaturalizado en este mundo para no entender el llanto de Madonna y el de Liz Taylor? El Rey ha muerto !Viva el Rey!