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Escalera al cielo

Jimmy Page y Robert Plant interpretando Escalera al Cielo. O eso quiero creer.

Hace mucho tiempo que le veo, casi siempre de noche, apostado contra la pared de la calle que separa la finca donde vivo y la siguiente. O dando pequeños rodeos en un radio de cuatro manzanas de calles. Es un chaval de unos veinte años que se entretiene caminando y escuchando música.
Pasas por su lado y le oyes bramar la melodía de Escalera al Cielo y más bien parece un grito desgarrador de alguien que trata de buscar el modo de llegar a algún sitio que el hit musical de los setenta ( ayer, hoy y siempre) Luego pasa el Zeppelín publicitario y ya ni te acuerdas si has visto o no al chaval, sólo que en el parque donde los perros no pueden entrar ni aún atados y los niños no pueden jugar a la pelota, so pena que se arriesguen a recibir un buen merecido que nunca le han dado ni le darán al chorizo de Millet, a veces me lo encuentro rodeado de un grupo de colegas. Se ve que el chico vive de la caridad que estos le ofrecen. Un día se baña en casa de uno y al otro come en casa del siguiente, pero siempre duerme en el parque. Salta la valla que limita con un hotel de mega diseño (en Barcelona, de tanto diseñar los lugares, sólo se ve lo accesorio) y duerme ahí, de cualquier modo.
Aparte de sus colegas, de sus iguales, no habla con nadie. 
El kiosquero dice que le ha dicho la asistenta social que tiene esquizofrenia y los padres le dieron puerta hace un par de años. El kiosquero le da algún trabajito al chaval.
No sé si es cierto que la asistenta le ha mentado al kiosquero la enfermedad mental del joven, si es que la tuviera; pero de ser así, habría que mandar callar a la asistenta. Cante usted Escalera al Cielo sin desafinar o la echamos del puesto. Esto cómo mínimo. Cien veces.
Ayer, el joven me pidió un saco de dormir. Como de costumbre estaba apostado en la pared que limita la finca donde vivo y la siguiente. No me fijé en él porque iba absorta midiendo los peldaños de mis escaleras, pero se ve que la perra si lo notó porqué me llevó hacía él de un tirón y se dejó acariciar. Él la llamó por su nombre. Perdón ¿Tiene un saco de dormir? Como si se tratara de una demanda habitual repetí la pregunta en voz alta intentando visualizar el contenido de mis armarios. Le respondí que sí, que si no me lo habían “robado”, lo tenía. Sonrió levemente. Ahora te lo bajo.
Al mirarle sentí que me invadía un conato de reprimida violencia y mucho tierra trágame. No era una violencia de echarse a correr, sino que iba de él a él, convirtiéndolo en un petardo sin envoltorio. Cuando le di el saco de dormir, apenas si me atreví a preguntarle nada. No me sentía con ganas y no sentía que él quisiera. Cuando quiera le puedo pasear a la perra, me dijo después de darme las gracias. La perra se había quedado con él mientras yo hice la excursión de abajo a arriba y viceversa. Le agradecí la oferta y le pregunté si necesitaba algo más. Me debió de salir la madre que llevo dentro y fuera porque me leyó literal. No, gracias, hoy ya he cenado. Intercambiamos un poco más de información y le vi marchar con el saco al hombro, como quién transporta una bota de vino. Esta mañana me he encontrado el saco en el rellano de la puerta de la escalera. 
Como la primavera ha venido y ha entrado de culo, con las temperaturas bajando, no es fácil que le vuelva a ver en breve. Además, estos días es mi hija quién se encargará de la perra; pero tarde o temprano nos encontraremos y yo ya habré lavado el saco que tenderé al sol de una ciudad donde los chicos solitarios todavía cantan los hits musicales de los setenta y todos medimos la zancada, la rapidez del ascenso o la caída.

Hoz y el Barça


Segadores del campo de León L´Hermite

Los días en que alguna injusticia me pisa el callo, pienso en Millet y en Montserrat Carulla, la actual directora del Palau de la Música, cuya familia ha sido denunciada por Hacienda por defraudar un millón de euros por cabeza y son siete hermanos. La asociación de ideas que hago es inmediata. Me pisan la dignidad y los imagino a ambos sentados en platea del Palau escuchando el Cant dels Ocells interpretado por Savall y siento vergüenza de pensar que alguna vez hemos compartido alguna emoción. Me avergüenza saber por los periódicos que la hija de Millet solicitó el paro y me indigna el silencio que los cubre a todos, la indiferencia silente de la burguesía catalana, del pueblo catalán, de los Jordis, de los Mohameds y de los Rafas. La falta de “trempera” de las hoces.
Si cuento la asociación de ideas inmediatamente después de producirse una “tontada”, como que el oftalmólogo no me da hora hasta dentro de siete meses y el urólogo hasta dentro de un año, fecha en la cual podré asistir a su consulta con las piedras en un cesto para que él las ofrezca en mi nombre al recién nacido de alguna de estas familias que trincan y trincan, pero no poniendo la mano en el bolsillo, si no liándola con papeles y esperando que el lio se deslíe cuando ellos ya estén criando malvas, me dicen que soy dogmática y que de este modo, con la vehemencia y la rabia, me va a dar un chungo, con lo cual, encima, he de sentirme responsable de joderme la salud por tener sentimientos negativos que no habría de crearme ni el mismísimo Millet el día que entre en mi casa y se quede con mis discos, ya que la rabia ( como el vino que hace sangre) va contra mis huesos.
Ni los curas de la gran enjundia de la irracionalidad y el fomento de la culpa que pernoctaban en Lourdes, acrecentando la histeria colectiva, habrían imaginado mayor “escuela” de pensamiento para llevar al pueblo a la indiferencia, que este “positivismo” que nos llega por todas partes, menos por la acción.
Así, que cuando alguien, después de un pisoteo de callo me dice, va sé optimista, se me agranda el cabreo y me crece el despropósito, porque si bien se me puede acusar de tener todos y cada uno de los defectos humanos posibles (mea culpa) la actitud positiva, no la ha decrecido ni un instante, ni un segundo ni medio pensamiento en toda mi vida.
Tenía que soltarlo. Tenía que preguntar ¿Qué narices pasa con Millet y con qué culo se sienta la Carulla al frente de un lugar tan sagrado como el Palau de la Música?
Tenía que decir que si una hoz no señala al cielo y hace el gesto de cortar es solo un trasto en reposo. Y que la indiferencia, con “las actitudes positivas” de los santones, de los coach y de los curanderos yanquis es betún sobre zapatos que se calza la gente que no anda, la gente que no mira, la gente que se enfada porque de TV3 nos quitarán el Barça. Nos quitarán el Barça de la tele, qué trastorno.

¿Y si todos hiciéramos lo mismo?

Obra de Karim Aducchi

Ayer, en el buzón, otro papelote de una multinacional de las luces y los gases, en los que te enseñan a ser pobre sin no joder al planeta. Dos por uno. "No ponga la lavadora a las cinco de la tarde" y mas cosas de muy necios.
A las cinco de la tarde, en mi barrio y en su casa, no hay nadie. Los críos con las madres, las semanas al sol, o los que no tienen mas remedio que meter la cabeza bajo la sábana. ¿Ustedes creen que nos va a dar por derrochar la energía que nos cobran tan cara? Dejen de ofender y mandar panfletos a todo color, que cuestan una pasta. Ahorramos para "jartarnos" de comer, de beber, de escuchar música, de charlar, de... No sigo, la vulgaridad es suya.
La verdad es que no ahorramos porque no podemos, pero si juntamos cuatro duros los derrochamos para vivificar el planeta con las alegrías que segregamos. Manden al paro a su jefe de marketing y dejen de educarnos. Hay mucho más.
Ayer tarde, me apeé en la parada del metro de Diagonal. Después de dos días en los que he permanecido enclaustrada en casa escribiendo ( sin poner lavadoras por la tarde) fui a gratificarme el alma y la "sin hueso" con un ángel moreno.
El primer mensaje que recibí al entrar en el mundo "real" fue a través de los altavoces de la mencionada estación. Una voz exultante que decía: "Qué bien que usted viaje por las entrañas de la ciudad. Le felicitamos. De haber viajado por arriba y en coche, habría contribuido a aumentar las emisiones de CO2 en un no se que tanto por ciento. Gracias a usted, hay un niño menos con asma, un cáncer de pulmón que no será y tres geranios que seguirán floreciendo..."
Simplemente, aberrante. Podría construir un discurso mas entendedor alrededor de esto, pero no me da la gana. Estoy harta de tener que deshacer un camino que "ellos" caminan como Pedro por la suya.
El precio del metro lo han subido un dos por ciento en pleno mes de Julio. De entre todos los motivos que aducen para esta subida a destiempo, cuentan con una formulada a modo de coletilla, de los que algunos "ilustres" tertulianos y columnistas de la columna vertebral del despropósito alienante, se han hecho eco: " Sr. Viajero; si usted paga mas es por culpa de los que cuelan." Lo terrible es que hay quien se lo cree. Viva la solidaridad. Matémosnos entre nosotros con el veneno que ellos inoculan. Así comienza todo lo malo.
Como usuaria que soy del entramado subterráneo barcelonés, he presenciado en mas de una ocasión lo que ocurre en un vagón cuando entran los vigilantes de seguridad, -que casi siempre son cuatro, mas el perro con el bozal (a lo Enid Blyton, pero en cutre y fosforito) y se ponen a pedir billetes. Si hay algún joven que se ha colado, se baja, cambia de vagón, les burla, pero ay!; si pillan a un inmigrante sin billete se crea una escena vergonzosa. Le hacen bajar del metro, le rodean en el andén. La gente se pasma y hace coro. Los lamentos, las órdenes y las murmuraciones se elevan hasta el grito, como si el Palau de la Música y los catalanes con la hoz fuéramos a Millet. Desolador.
Ignoro el criterio que los de los Transportes Metropolitanos, siguen para escoger el personal, y que directrices de trabajo les dan para realizar una tarea tan ingrata (los habrá que se lo pasan pipa) pero me temo que habría que re-educarles a todos. Mandarles papelotes, recitarles mensajes con voz exhultante y sobretodo, recordarles que son vigilantes de seguridad de un metro de una ciudad cosmopolita en un país democrático y que sus delincuentes solo han dejado de pagar 1 euro con 45 céntimos, que muchas veces no tienen.
El colofón, siempre lo pone el listo tonto y apaleado con gusto, que dice "¿Y si todos hicieramos lo mismo?" Preguntas yermas para diálogos imposibles.
A mi me han pillado unas cuantas veces. Con billete, claro. Ya no salto los cien metros vallas. Y si no tengo prisa, les distraigo. Si me hablan en castellano, les piden que lo hagan en catalán. Para joder. Abro el bolso y "no encuentro" el billete,a aunque casi siempre es verdad que no lo encuentro. Busco y rebusco, miro y remiro y cuando el jefe de sección ya me pide el nombre y el apellido para multarme, sale. Depende de como me pillen. Un día en que llevé a cabo esta artimaña de distracción (casi siempre hay unos ojitos implorantes que relucen en el vagón implorando piedad y que pase el tiempo volando) el mandamás de los cuatro y el perro con bozal, me dijo: "No se preocupe, Sra... Ya se "ve" que usted ha pagado."
Lo que, según sus principios, me debía tomar como un halago, lo tomé como es debido. "¿Cómo que se "ve" que ya he pagado? ¿Cómo sabe usted que he pagado si no le muestro el billete? ¿Usted cree que he pagado porque respondo a los cánones físicos de la etnia local? Acabé pidiéndoles el nombre a los cuatro y al perro del bozal ( que no me dieron) y fui yo quién hice la denuncia al Ajuntament.
La pena es que siempre vamos con prisa, para poder pagar las facturas de las luces y los gases; y no siempre actuamos como debiéramos en cada ocasión. Y que resulta un hartazgo tener que desandar todo el rato el camino que ellos transitan como si el mundo fuera solo suyo. Con lo bien que nos lo pasaríamos si sólo nos tuviéramos que ocupar de vivificar el planeta con el pinchoncito de la libertad entre las manos.





















Ballenas barbudas, amistad y mas cuentos de la abuelita

En la imagen una ballena jorobada, también conocida como ballena barbuda.

Lo que de libérrimo puede tener un blog. lo tiene primero la vida y el blog es el recipiente donde se coloca. Esta mañana ha sido de no parar. Y si al principio del meterme en esto del blog no hablaba tanto de mí, o no tan autoreferencialmente; estos últimos días no paro de sacar  pecho para afuera. Intentaré no aburriros y volver a mi amado ostracismo de inmediato; que aunque no lo parezca, existe y es tan alto como la luna.
De todas las noticias que he podido leer y releer a lo largo de la mañana en el Periódico, la que más me ha gustado ha sido la que dice que las ballenas jorobadas,-también conocidas como barbudas-, tienen "amigos del alma". Las otras cosas de las que hablaba el diario no eran si no para engrosar el desastre en que vivimos. Y puestos a ello, subrayo: lo de Millet no tiene nombre. Millet nunca será ballena. Jorobado, puede, pero en versión escoria humana. Lo de la barba no lo mento, porque el chiste es demasiado fácil.
Esta mañana ( vuelvo al pasado reciente) ha sido de susto de atar y ahí tenía, -sin que nadie la llamara-, a mi amiga, hermana; Antonia Dell´Atte (Los que tengáis prejuicios sobre la italiana  podéis ventilaros donde os sea mas propicio, pero no aquí.)
Antonia es mi hermana, de hermandad: aquí-está-cuando-realmente-la-necesito. Y lo que de libérrimo puede tener un blog, me permite medir el largo del pantalón de un mood británico, conjugar mi rabia ( "la que nunca se detiene", escribí de mucho mas joven) o loar a mis amigos. 
Hoy le toca a la Brindisina, porque se lo ha ganado a bondad gorda donde las haya.
La Dell´Atte y servidora nos parecemos lo que un huevo a un dinosaurio. Es una apreciación y una evidencia que incluso va mas allá de lo formal, pero mira tú, la vida es la vida y no la he inventado yo; que decía aquél pedazo de cretino en una canción.
No voy a contar lo que de heroico y amistoso he recibido esta mañana de la italiana, de mi ballena jorobada, pero ya que estoy dándole pávulo, os diré que en el terreno de lo superficial, superficial, gracias a Antonia he vivido momentos para contar y aburrir a mis nietos. Uno de los mejores momentos fue  el día que me invitó a una comida después de una noche de jarana total y me sentó delante de la nietísima del dictador ( no quiero decir el nombre) Antonia se fue a otra mesa mucho mas divertida. Antes de que nos sirvieran el primer plato, la nietísima ya estaba ensalzando las glorias de su abuelo, cosa que a mi me sirvió para mirarla a los ojos, decirle cualquier cosa y terminar con un: "Tu puto abuelito mató a mucha gente. Demasiada. Y entre ellos, mató a mi abuelito."
Mi exabrupto no sirvió de nada, pero yo me quedé descansada. Desde entonces.- y alguna que otra salida de tono mas- mi ballena barbuda, la Dell´Atte, no me invita a saraos a los que yo tampoco quiero ir a menos que sea una sarta de fiesta, pero está ahí cuando mas la necesito.
Lo que de libérrimo puede tener un blog  sirve para saciar sed de justicia personales y también puede ser pasto para antropólogos aburridos del futuro. Volveré a la ostra.   

ANIMALES

Todos hemos fabulado con leonas que en la impunidad de la negra noche diezmaban nuestros campos, aunque el tiempo nos ha demostrado que no hay leona nocturna que soporte la luz del día sin convertirse en ladilla, por la que no vale ni la pena hacer el gesto de pisar.
Tener miedo es peligroso y también lo es echarse a fabular sin saber que vas a hacer.
En un mundo de monas las bestias nos acechan. Yo misma tuve un cocodrilo que me mordió en el brazo por no responderle al saludo, Tarragona adentro.
El cocodrilo me duró unos nueve años, aunque, muerto, aún lo saco a colación cada vez que me preguntan por una cicatriz fea que me hizo un cirujano depredador.
Dice el padre de la Joanna, que el perro que ayer cazaron en Tierras del Ebre ( y no era la leona que todos habían creído ver) debía ser el perro del Millet, o si no ¿como se entiende que la busca, la captura y la muerte hayan costado cien mil euros?
En nuestros tiempos se hace difícil desligar la megalomanía de la fabulación y a los reyes, de la selva. Desligar a Berlusconi del Duce y el Duce de la horca.
Un exceso de azúcar sobre azúcar conduce a la diabetis y un terrón nomás, mi negra, es son del bueno.
El lío es morrocotudo, pero hay bestias de lujo que nos alegran el día, vestidas de negro de la cabeza a los pies, cantando lo que Jhonny Cash compuso solo para sus bocas. Animales muy peligrosos que se tiran en paracaídas y se deshacen de las esposas en el nuevo vídeo de Loquillo. O aquella otra bestia de guerra que escribe en el País como sólo sabe hacerlo Maruja Torres, regalando aire para los pulmones al nacer el día.
Artículos que los amigos del facebook matutino linkan en sus muros para no desfallecer entre animales reales y animales fabulados, en una selva de ciudades interconectadas que llamamos mundo, de las que mi perro, el Woody, se largó hace unos días, dejándome el corazón partido, después de tantos años de estar juntos, donde yo hago el animal y él ejercía de humano.

Escatología i els meus amics

"El colom de la pau s´ha cagat".
La frase es la tornada d´una cançò; "El colom de la pau", del Pau (no colom) Riba.
El colom de la pau es va cagar ara fa molt temps.
Ara s´ha cagat el colom de la pasta i la cobdicia.
El colom de la pasta i la cobdicia, també fèia molt temps que anàva cagat i empastifat, però com cagava al "baño de Pablito", fèia bona olor i no es notava.
Ara el colom de la pasta s´ha cagat a sobre i ha encomanat la diarrea als que li tapàven el flaire.
No cal que em disculpeu la escatología. No ho faré gaire més, però avui em cal.
El que es més fort, es que això de "Barcelona possat guapa que jo també m´hi possaré", tots els meus amics ja ho havíen previst.
Tots els meus amics son Huxleys, visionaris i molt brétols, perquè s´anticipen i prou.
Ara fa molts anys, la Teresa Reyes va produïr e interpretar un curt que explicava fil per randa el que ha passat.
I no només ella. Les altres amigues i amics ho deient a les sobretaules, a les cançons, ho van pintat als quadres, ho portàven al gest i hasta els hi van explicar veïns.
¿Els possaràn a tots a la pressó per haver-ho olorat i no seguir la investigació?
Les meves amigues i amics formen part d´un col.lectiu de catalans, negres i aragonessos ( faig l´ullet a la rumba del Gato) que sempre s´anticipen, i si passen a la història (que n´hi ha que passen i passaràn i molts que passen de tot i d´altres que no passaríen ni que volguessin, o no volen, gràcies) no serà per això que passaran.
¿Tan inútils son (jo em deixo portar per ells) que no poden concretar en la realitat el que les seves intuicions anuncïen?
No sé si canviar de colla i cercar-ne una que no em faci tanta pesigolla, però em doni una vida més formal, amb qui poder educar als nens perquè caguin al "baño de Pablito" i on els avis siguin com el vell cretí de l´anunci del fuet, que enlloc de dir que les coses bones hauríen de millorar sempre, diu, -immovilista com els Millets-, que les coses bones no ténen que canviar mai.

ESTALLIDOS

Uno de los muchos días que a Robert Crumb le estalló la cabeza, le salió de dentro un montón de peña, y como tenía papel y lápices de colores, lo dibujó.
A mi también me estalla el magín y como tengo blog, pues eso.
Imaginad como llego a tener la cabeza que hasta me comparo tangencialmente con súper Robert Crumb, el hombre que dibujó todo lo que no se debe hacer en el mundo y que a veces apetece tanto.
En el momento de mi estallido, el primero en atravesar córtex cerebral ha sido el ladrón de Millet, el del Palau, que desde la confesión ( la suya)
se había instalado en mis entendederas a modo de gusano, mientras iba aproximando filas (yo, no el Millet) con el político que dijo ¿Y qué pasa con todos los que lo sabían y callaban?
!Sí hasta a mí, pobre de mí, me habían comentado en una sobremesa que el tal Fèlix carecía de escrúpulos!
Tal es así, que la penúltima vez que pasé por delante del Palau con mi hija, se lo dije.
Y ella, mi hija, con todo el aplomo del que cree ir sobrada, me respondió: "Ya, así es la cosa". Entonces me irrité ( ella también ha salido de la explosión cráneal metafórica y poblada) y le grité: ¿Puedes hacer el puto favor de santificar las fiestas y a tu madre, ponerte en sus zapatos por un momento y sentir el mal rollo que me dá que haya un ladrón campando y el Fuenteovejuna millonario cegando?
Acabamos en un bar tomando café y dándole perico al torno a una conversación ribeteada de risas, de la que deduje que ante las catástrofes ajenas, la criatura anda mas ducha en recursos sibilinos que una servidora. Y que tan joven como es ya ha aprendido a fingir. Gran bolero.
Al día siguiente a los hechos comí con una amiga. Yo me preguntaba que coño hace Telma Ortiz Rocasolano en el Departamento de Relaciones Extranjeras del Ayuntamiento de Barcelona mientras ella marcaba las actuaciones que quiere ver en el BAM.
¿Barcelona?
¿Telma Ortiz?
¿La corona o el taxista?
¿Desde el P.G.B (Partido de la Gente del Bar) de Azagra y Mauri Palau montamos un referendum para que se pueda llevar a trámite una ginkama barcelonesa solo para la hermanísima, a ver que sabe de la ciudad que representa?
La amiga de marras cortó la conversación con uno de los peores agravios que se me pueden hacer. Me llamó naïf. Con dos puntitos sobre la i.
Estuve a punto de crear un estallido de mi mano contra su maquillaje, pero reprimí la hostia que le debía haber pegado a la amiga tonta porqué en estos tiempos una hostia es una hostia es un maltrato es.
Salí de ahí, marqué un número de teléfono pretendiendo savia nueva y buena música y me salió el Departamento de Cobros de Endesa. No miento. Había guardado mal un teléfono.
Y ocurrieron mas cosas que a medida que escribo se me hacen pequeñas y tontunas, porque escribir de noche le da al alma un giro de estrella y conexión subterránea que no tiene nada que ver con los saltitos cotidianos de viñeta a viñeta que acaban por hacer estallar la cabeza durante el día.
Así que levanto el volumen del disco de Meat Loaf que estoy escuchando, dejo de escribir sobre estallidos por suma de accesorios, y coreando Modern Girl voy entrando poco a poco en un estado que me es más propicio, se aviene mas a mi carácter y me resulta mas fructífero.
Aquél estado del que puede surgir un poema, una oración, un pensamiento amigo o nada, pero siempre anda como buscando otro tipo de estallido.

SILENCI i la família Ulises

Les families Ulises catalanes ( les que queden) i els fills de les famílies Ulises emancipats ( els que queden, que en queden més) no flipen tant com diuen que flipen les familíes burguesses catalanes amb tot l´afaire (el francés sempre fa patxoca) del lladre del Millet.

Les families Ulises catalanes, amb el que flipen, es amb el silenci dels Millets catalans. No entenen que ningú no digués res, perquè els Ulises catalans ( venim del nord, venim del sud) si veuen que n´hi ha un a l´escala que es canvia de cotxe, es preocupen de saber quantes lletres ha signat, com ho ha fet perquè el banc li hi concedís un crédit i quin percentatge li hi cobren. Això ho fà per què les dones i els homes de les famílies Ulises catalanes, encara que treballin de sol a sol, parlen amb els veïns, s´hi enreden.
El silenci sempre ha estat la gran arma dels rics ( parlo de rics molt rics i rucs, del camell i l´agulla, encara que això darrer, -dit així-, enlloc de biblíc, sona cutre) del poder al poder i del poder a les distàncies curtes. Hi han silencis que fan més mal que un cop de puny a la cara. El silenci es denigrant i fa xiu xiu per les clavegueres. Es fa rata grossa i asquerosa. El silenci no escriu la història, la suposa.
Las famílies Ulises no es mereixen silenci. Les familíes Ulises fa molts anys que callen. Com callen els bells vençuts del gran poeta Cohen, com calla el dolor i la incertesa.
Cap català es mereix aquest cony de silenci, que em temo que no es trencarà massa, encara que anticipar-se fa d´imbécil, de "sabiondu" o de realista.

Fèlix Millet, ecce homo

Detall del Palau de la Música Catalana
La gent es molt mal pensada i ens tenen molta manía, al Fèlix Millet i a mi, bona mestressa de casa, de Barcelona ciutat, que ha copsat el mitjans; avantguardes, blocs, triptics, flyers de discoteques, i fins i tot la fulla (episcopal) de la Nostra Catedral.
El Millet de l´Orfeó, del Palau i de la Mútua, ex de Bankpyme, molt il-lustre conciutadà, ha fet l´Agost, i les senyores, de les més altes famílies de la burguesa ciutat, -que quant alcem les mans podem tocar la cultura sense moure una pestanya, no com als menestrals, als que sel´s posa dura per ocupar un bon seient, i aixó que toquen guitarres i si canten a coral, afinen i no están mal.
El Millet no es culpable de pensar en un futur, ans bé tot el contrari. Qui predica un món millor, s´ha de cobrir les espatlles per mecenatges futurs.
Des que a Hisenda i treballen, tres o quatre xitxarel-los, que enlloc de perseguir obrers que mengen pernil serrà ( on s´ ha vist tal malbaratament, pecat per un bon cristià?) a la que veuen bitllets (de 500) s´enfilen, com uns llops per les muntanyes, i enlloc d´estimar a l´home que dignament els fa moure, li diuen a un comunista ( Saura, Saura, no vas bé!) i ens porten un munt de mossos ( a Palau, a Terra Santa!!) i parlen de calabossos. Catalunya, que em de fer?
Haurem de tornar (?) al exili, seguint al vell Prenafeta i d´altres genis nostrats, a patir en terra estranya, el que a la catalana terra, fins ara s´havía entès. I ara no hi ha manera, tot i que escora a la dreta.
I ès que el meu avi ja ho dèia;:"No et fiïs mai, Enriqueta, del que va fer un malcarat,-bon arquitecte, sí-, però murri i una mica béstia. Tal era, filleta meva, Domènech i Muntaner.