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Isabel Guerrero, los Popus y Nico


Isabel Guerrero es una chica joven, productora musical, locutora de radio, música, y qué se yo cuantas cosas más. Ah, es malagueña. Ha llevado a cabo aquello tan bonito de "La Música Contada", de la que un día de estos le pediré franquicia. Apenas nos conocemos más allá de un muaka muaka, pero la sigo en el féis por qué publica las canciones más tremendas, emocionantes e inauditas. Y al ser joven, incorpora cosas que desconozco. Disfruto un montón yendo a ver qué es lo último que ha colgado. Le gusta mucho la música y las demás cosas que tocan el corazón. Está en aquella onda por la que tantos transitamos.
Hace unos días,- y para mi subidón-, publicó en mi muro un post de este blog. Era aquél en el que escribí lo que escribí cuando supe que MoeTucker, la baterista de la Velvet Underground, se había convertido en activista del Tea Party. Más allá del asquito, me vino bien meter mano a la caja en las que guardo horas de grabaciones de Nico y pillar una en la que la alemana hacía referencia a la yanqui. Puse unas palabras de Nico para dar enjundia y peso a la cosa que estaba contando.
Junto al post editado en el muro, Isabel escribió una sola frase: "Cuéntanos más." Y aquí estoy ahora, para narrar qué pasa con este cuento que no cuento y el "erase una vez" de mi historia con Nico.
Para Isabel y para quién quiera leer.
Conocí a Nico después de comerles la cabeza, durante meses y meses, a Martin y a Bertha del Popu, revista en la que había entrado a colaborar con sólo dieciséis años, después de un encuentro con la Smith. A Martin y a Bertha (el afecto es grande, aunque no nos veamos) les debo mi iniciación tangible y objetiva en el mundo del rock and roll. Con ellos y sus coches aparatosos del gran vacile y la gran velocidad, recorrí Europa para asistir a multitud de conciertos. Creo que acabamos adquiriendo una gran cultura en polideportivos y palacios de deportes de las grandes capitales europeas, algo que no supimos canalizar.
En un solo año, viajábamos más de lo que hoy se puede viajar gracias a la proliferación de aeropuertos, las bajas tarifas de los vuelos y el derrumbe de fronteras. Y fueron unos cuantos años. La cosa consistía en ir al concierto de los grandes (guiño a Patricia Godes, colega) Si ellos no venían a España, el Popu iba a ellos. Los reportajes y las entrevistas que conseguimos fueron trabajos maravillosos. Llegó un momento, en que para evitar tener que ir por ahí buscando hoteles cuando estábamos exhaustos de tanta música, Martin y Bertha decidieron comprarse una roulotte. Así aumentamos la familia. O nos rotábamos. La roulotte no era común, también era del gran vacile y las líneas ergonómicas, de manera que parecía que viajáramos, por autopista, en un ovni que tiraba de otro ovni.
Un día nos largábamos a París a ver a Dylan y a la semana siguiente estábamos en el Festival de Reading o seguíamos al cerdo de Pink Floyd por cielos alemano holandeses. Aquello era cómo vivir en un mundo de fantasía e ilusión donde todo era posible. Era cómo alargar la niñez. La cuestión es que ellos me hablaban de Nico, con quién habían trabado amistad desde que la trajeron por primera vez a España, donde actuó en el año 74 y nada menos que en la ciudad de Burgos. En un año del gran pañal, en un país de la gran negrura, los Popus ya iban destilando color.
Yo conocí a Nico por la portada de aquél Popu que no compré yo, si no mi hermano. Y también por mi hermano, escuché a la Velvet y me quedé pillada. Serrat y la Velvet Underground constituyeron mi despertar musical. Luego llegarían otros.
O sea que cuando el Popu dejó de ser "la" revista de rock para pasar a ser "mi" revista de rock, pasé a desgañitarme días y días, semanas y meses, hasta lograr que la pareja del color me presentara a Nico. A ellos no les hacía mucha gracia porque por entonces ella estaba muy pillada a la heroína y siempre les ponía en aquél brete tan desagradable de pedirles pasta para un pico y tener que decirle que no. Ninguna auto destrucción es agradable y menos la de alguien a quién quieres. Luego estaba la cuestión de cómo Nico se desenvolvía con las tías, sobre todo con las que le podían suponerle una "competencia". Bertha era y es muy guapa. Era modelo, cómo ella, y a veces, a la cantante, se le torcía la bola ante cosas tan fáciles de manejar. Sobre este asunto, he de decir que nunca pasó nada. No entre Bertha y Nico, que se llevaban la mar de bien, pero sí entre Nico y otras. Y otros.
Los convencí en París. Nico había dejado la Factory y se había trasladado a vivir a la ciudad del "amour", donde mantenía una relación con el director de cine Phillipe Garrel, un tío de lo más dulce. Compartían piso con María Schneider, que ya había actuado en El Último Tango.
Nosotros habíamos ido a ver el nuevo espectáculo de Rainbow y al día siguiente, desde buena mañana, me puse de lo más coñazo. Entonces no había móviles y recuerdo muy bien que Martin pidió un teléfono en el restaurante donde comíamos. Se lo llevaron a la mesa y la llamó. Le respondió ella misma: "Oh, Maaaaaaartin, mi amooooooor." La alemana sostenía las vocales y las alargaba tanto, pero tanto, que podías llegar a perder el hilo de una conversación, por mucha atención que le pusieras. Quedamos al cabo de media hora, en el Café de la Opera. Nico y su gente vivían en la calle (rue) del mismo nombre en un piso enorme, indescriptible.
Bertha me dijo: "Nena, lo hago por ti. No lo olvides nunca." Y nunca lo he olvidado.
Bertha me dijo eso al entrar en el café y pillar mesa, adonde llegó Martin minutos después de dejar el coche en algún parking. Nuestro hombre acababa de tomar asiento cuando de la puerta giratoria del café salió una mujer altísima, enorme, de casi dos metros de altura, completamente vestida de negro con túnica y capa. Tenía que ser ella. El corazón me dio un vuelco. Estaba, según los discos, muy envejecida (no llegaba a los cuarenta) y la larga melena ya no era rubia, si no castaña. El carisma se podía tocar. Era como si de pronto hubiera entrado un alud de gente y se hubieran sentado mil personas a la mesa. El efecto era de invasión espacial, algo así cómo si todas las tropas napoleónicas se reunieran en un sólo soldado o que para homenajear a un lector de Kafka le regalaran una cucaracha de peluche gigante.
La belleza era de relumbrón, de decir "esta tía no es de este mundo", pero yo seguía viéndola "muy" vieja.
Hay edades en las que la perspectiva es de bofetón.
El caso es que tenía ante mí a una leyenda viva del rock and roll que a mí me gustaba y no la iba a dejar escapar, cómo los compañeros de piso de Nico no dejaron escapar los croissants y demás bollos de la bandeja rodante. Se los comieron todos. Ella se zampó medio bote de aspirinas. Todo era desmesurado. Aquella noche, que resultó ser la verbena de San Juan, la pasamos todos juntos, sin petardos, hasta bien entrada la madrugada, en la casa de un productor francés cuyo nombre no recuerdo.
A los dos meses de aquél primer encuentro ya había convencido a Pau Riba para que Nico actuara en la que iba a ser la última edición del Canet Rock. La llamé para decírselo y se presentó en mi casa dos meses antes. Cinco horas después de la llegada de su vuelo, la recogí en el aeropuerto. Me había doblegado un cólico nefrítico: "Lo siento, estaba en urgencias". Jamás he tenido una enfermera tan solícita y cariñosa.
Desde entonces no perdimos el contacto. Paris, Barcelona, Ibiza, el teléfono, las cartas y vuelta a empezar. Nico murió en Agosto del 88, hacía dos meses que no hablábamos, quizás fue, desde que nos conocimos, el periodo más largo en que no tuvimos noticias la una de la otra. Supe de su muerte por la prensa, pero al día siguiente me llamó Ari, su hijo, para darme la noticia de viva voz. Entonces empecé a escribirme con Ari, hasta que un día vino a Barcelona a conocer a mi hija que ya debía andar por los seis meses y me animó a escribir una biografía de su madre. Le dije que no podría. O que si podría, siempre y cuando contara con la ayuda de otra persona (enseguida pensé en Alberto Manzano, al que conocí a través de ella) que conociera su obra al dedillo.
Ari y yo sabíamos que durante los dos últimos años, Richard Wyth (el periodista y músico) había estado charlando frecuentemente con su madre, planteado una biografía, pero Ari no confiaba mucho en la veracidad de la historia, no por Robert, si no por las continuas fabulaciones de Nico.
El libro acabó siendo editado en España por Circe y hoy día está descatalogado. Está muy bien escrito, lo único que pasa es que a medida que avanza, parece que más que una historia, Robert esté relatando un ajuste de cuentas. Creo que llegó a odiarla profundamente, pero aún así es el único libro sobre Nico que vale la pena.
A las editoriales de aquí no les gustó nada nuestra idea: "¿Quién es Nico?, preguntaban. Y sólo sabían lo del caballo blanco de Terry, aunque en esto también se liaban, porqué en aquella campaña publicitaria que ella inició, hubo otras modelos. La pura verdad es que entonces y aquí, se podían contar con los dedos de las manos las personas que sabían quién era Nico.
Hace treinta años, hablabas de la Factory, de Warhol y de la Velvet y la peña te tildaba de frívola por "perder horas" escuchando música "del pueblo agresor que lo invadía todo". La falta de cultura era grande. El desdén, también. Esto da para otro post y es importante no olvidarlo.
Terenci Moix fue el único que me sorprendió a este respecto. Por entonces coincidí un día con él en casa de su hermana Ana y le sentí vibrar al contar detalles de lo que ocurría en la Factory, a la vez que trazaba un serio discurso de la influencia de "aquella casa de putas sucia" (así la nombraba) sobre la cultura contemporánea y todas las patas del pulpo de eso que llamamos arte.
Las editoriales tampoco querían pagar el adelanto que pedíamos para poder trabajar bien, lo que incluía viajes. Nos decían que para tener un libro sobre Lennon, por ejemplo, ellos pagaban tres pesetas. El gasto mayor ya lo había hecho el guiri. Y el guiri se preguntaba ¿Que hacen dos de de las Barcelonas queriendo escribir un libro sobre Nico? Ari era nuestro aval, en un momento en que Ari iba perdiendo los avales a marchas agigantadas. Aún así me hizo la lista de toda la gente que creía que debía decir lo suyo al hablar de la vida de su madre, e incluso les llamó. De Paul Morrissey hasta un lechero de Colonia, pasando por Rojas Marcos padre, y por supuesto, Bob Dylan. El trabajo nunca se llevó a cabo. Había que comer y los encargos eran otros. Por eso, ahora que tengo blog, voy desgranando cosas sobre ella. Incluso he llegado a pensar en escribir lo que está en las cintas, pero no creo que superara los cincuenta folios. Nico acostumbraba a poner la grabadora. Las cintas son suyas. Ponía la grabadora por si, mientras tocaba el órgano, le salía alguna idea para alguna canción y luego la dejaba ahí, incluso cuando hablábamos.
Mi mitomanía es de corto recorrido. El mito desaparece cuando asoma la persona y se da a querer. En aquellas cintas hay cosas que no transcribiría nunca. Cosas de viva el mito bobo y olé, que a ella no le hubiera gustado airear. Pero también hay otras muchas que escribiría en las paredes, sobre todo por qué estoy muy harta de oír hablar de ella cómo si solo hubiera sido la guapa imbécil con ínfulas culturales traídas de su vieja Europa, cómo el año pasado lo hizo Victor Bockris, en Málaga.
Nico era una mujer brillante, que leía mucho, analizaba y escrutaba hasta el hartazgo. Una mujer con gran sentido del humor, una amiga nido, una bruja auto destructiva de intuición más que afilada ("La cobardía es mía, ya sólo las tomo para poder para poder seguir siendo amable") que en lugar de volar a lomos de una escoba, gozaba viendo pasar los trenes, cómo cuando era niña y ayudaba a su abuelo en las tareas del mantenimiento de una estación próxima a Colonia: "Todo era felicidad hasta que comenzaron a parar trenes repletos de cadáveres, los soldados nos intimidaban y mi abuelo dejó de llevarme con él a trabajar."


Al Final del Amor


En la foto, Leonard Cohen.

Lo diré desde la música. Tengo la suerte de ser amiga, pero que muy amiga y muy viejuna, del amigo del alma de Leonard Cohen en el continente europeo. El amigo en común entre el genio y yo es el poeta y escritor Alberto Manzano, que justo ahora está escribiendo una cosa con él y sobre él. Al maestro Cohen le montó el Alberto un homenaje cuando se quedó sin un chavo después del robo de su manager. En el homenaje (hace cuatro o cinco años) participó lo mejor de cada casa; Jackson Browne, Toti Soler, la LUZ, Morente, la Mayte Martín, Muguruza, John Cale y otros más. Lo presentamos la Grijalba, Silvia y servidora. A lo puente aéreo Madrid Barcelona. Dos mujeres escribientes y  dos vidas dedicadas al güacanroll. Lo pasamos pipa. En los aeropuertos, en los hoteles y sobretodo en el escenario. Donde mejor lo pasé yo fue hablando con Alberto, documentándome con él para presentar las versiones de las canciones de Cohen. Así supe que la melodía de una de las mas bellas canciones del mundo; "Dance me to the end of love", partía de una vieja canción judía, que se tatareaba como un salmo en los campos de concentración nazis. 
Este año, el Cohen vuelve a salir de gira ( él solito) a pesar de haber cumplido los setenta y cuatro el año pasado y de haber caído fulminado de cansancio tras una actuación. Vendrá por estos lares, así que hay que ir pidiendo tanda. 
El caso es que Cohen ( el judío más hermoso, según Janis Joplin) ha cancelado de la gira de este año, sus actuaciones en Israel. Me dicen que por un lado le duele no poder compartir con el pueblo sus canciones, pero antepone su ideario. No piensa visitar Israel hasta que termine la vergüenza de Gaza, la venganza trapera y los asesinatos. Otros artistas han dicho que no a los escenarios de Tel- Aviv; Serrat, Elvis Costello y hasta el viejo Santana y su guitarra caribeña.
La obra de Cohen, -tanto la musical como la literaria-, está muy centrada en el hecho de ser judío, de sentirse judío y su dolor debe ser dos veces grande, si es que el dolor tiene rasero, que no lo creo.
A la gentuza que hace demagogía sin mirar a quién, tachando de antisemitismo ( antisemita NO, anti sionista SI) por doquier a quién no les bebe los vientos, hay que recordarles a cada paso este tipo de cosas. El caso de Cohen, el caso de muchos judíos destrozados por muerte ajena. El caso de Alberto, que me llamo ayer gritando palabras soeces y salmos de impotencia que no son los que nos han de llevar, bailando, hasta el final del amor.  

NICO de la Velvet y BETH de Gárgola

En la foto la Beth y el Vicius, con uno de los Deep Purple, cuando andaban juntos de gira.
La Beth y el Vicius son dos musicazos heavys catalanes. Beth Gárgola, en concreto, es una de las mejores bajistas de la escena heavy, hard, experimental y lo que le echen, cuyas vivencias y jams (aún viviendo en el pueblecito Anoiénc de Carme) desbaratarían la imaginación de muchos. Músicos de alto rango, currantes, apasionados y grandes amos de lo suyo.
Pues bien, cambio sin cambiar de tercio y anuncio que Sebastià Roig, periodista al que no tengo el gusto de conocer, ha escrito un libro sobre Joan Trayter, el grandísimo ingeniero de sonido del Empordá que se fue de esta vida dejando un gran legado.
Y dando una nueva vuelta al tercio sin cambiar de rumbo, expongo que hace unos meses, Alberto Manzano y una servidora trajinamos por varias editoriales, la idea de escribir una biografía sobre Nico ( idea que avala el propio hijo de la amiga fallecida hace mas de veinte Agostos) puesto que la que escribió el bueno de Richard Whyt y en España editó Circe, está descatalogada e incluso desactualizada, a pesar de la muerte de la protagonista.
A Manzano y mí nos salieron otros trabajos y dejamos de insistir con el tema, pero siempre que pisábamos editorial desconocida topábamos con la misma pregunta: ¿Unos nativos escribiendo sobre la banana woman mas globalizadora del mundo?
La respuesta exigía que tuviéramos que contarles nuestra vida ( un cachito de la de Alberto y mía) para pasar a escuchar siempre la misma respuesta: "Nosotros compramos directamente al yanquie y nos sale mas barato ¿porqué no escribís directamente para el yanquie?" Me temo que Alberto y yo (y muchísimos mas) pertenecemos a la primera generación globalizadora (odio la palabrita, pero sirve) por vocación y coloquialismo cultural vital y como ya tenemos una edad, ante los jóvenes editores, parecemos abuelitos cebolletas contando batallitas.
Sin querer ofender, lo del cebollismo, también les debe pasar a Vicius o a Beth Gárgola, que a pesar de haber quemado ( y seguir quemando) mástiles de guitarras por los escenarios del mundo, aquí, en el estado de estados, sus vivencias (tristemente) no dan para el adelanto de un libro.
Si me pongo en pie y estiro los brazos del afecto y la motivación siempre toco extremos.
Los que conducen al círculo por el cual doy la bienvenida, aplaudo y me muero de ganas de leer el libro sobre Trayter, que de ser una biografía sobre el ingeniero de los Zeppelin ( por no dejar el afecto) ya sería un éxito de ventas, siempre y cuando no la escribiera un catalán de Barcelona, a pesar de haberlo conocido muy bien ( es un ejemplo)
Así son las cosas y no las he inventado yo. El provincianismo del estado de estados en todos los estados del estado, para con lo suyo, mas el provincianismo del estado de estados en todos los estados si te has largado del estado y vuelves para contarlo.
En resumen, muchos éxitos para Sebastià Roig y su biografía de Trayter y una propuesta: ¿Algún editor dispuesto a comprar un pack de dos bios? Nico de la Velvet + Beth de Gárgola.

DILLUNS MATí

Dilluns al matí m´he llevat escoltant la paraula Jiménez Losantos per teléfon. A les vuit i mitja del matí una amiga que m´ha havia aconseguit unes entrades per un concert (gràcies) em dèia: Saps "lo" del Jiménez Losantos??? Li he dit: "Només m´interesa saber si és mort".

No vegeu la que he liat...

Que la mort es tabú ja ho sabem, però tant!!!

No he volgut seguir una conversa que quassi em dúia a demanar perdó per haver possat en risc la vida del Jiménez Losantos. Estem carrègat d´òsties i la campanya de la política correcta ens ha invaït fins el moll de l´òs.

Així que em posava a escriure el llibre que faig a mitges amb l´Alberto Manzano, han trucat a la porta. Una veïna em deixava el nen ( nou anys de criatura!!) una estona, gràcies, per anar a comprar, que si el deixo sól a casa entra a Internet (!!!) De res.

El nen, que és diu Daniel, ha agafat un pal de sàndal i l´ha llepat. Després s´ha posat a jugar amb el gos. Quant ha arrivat sa mare li ha llençat una alenada perfumada de sàndal a la cara: "¿Qué es això? ¿Que has fet?" ha dit la mare de la creauda contra Internet amb contundència i fúria, mentrés em mirava perdonant-me la vida...pero jo no la podía respondre perquè parlava per teléfon amb la meva filla. Em trucava des de Marroc, on hi és amb el seu noi, la Katy i el Salim- La Júlia estaba feliç, exultant: "¿No dèies que quant et retiris vols viure a la Havana o al Marroc? Doncs cap el Marroc. Ja t´he trobat casa!!!" "¿De compra o de lloguer?" li he demanat. I ella: "D´okupa, es la casa d´uns familiars de....."

La alegría dels fills l´alegría de les mares. Així és des que´s van inventar els fills.

M´ha tornat a trocar l´amiga que s´estima tant al Jiménez Losantos i ja em rigut plegades.

He possat un disc imprescindible per seguir amb la redacció del llibre que i no em funciona el lector de cd´s!!! He possat el disc al ordinador, però no soporto un so dolent, així que he pensat en fer un kit-kat mentrés és gratinava un menjar al forn i he entrat al blog. He mirat a imatges. He pillat la partitura del Sol Solet i he vist que és una cançó tradicional hongaresa.

I tot aixó amb quatre hores de día viscut i sense sortir de casa. "Moralejas" mil.

PRIMAVERA

El quadre dur el nom de Primavera a Mallorca, però com no recordo el nom del pintor, el possaré en un altre moment.

La primavera ha arrivat convençuda i de sobte, a la manera de Lorca, "nadie sabe cómo ha sido".

A casa ha vingut mostrant el pitjor de l´espècie humana. Porca policía. Porc papa de Roma. Si no fos per què tením imatges dels cops a tort i dret, si no fos perquè tením les declaracions del papa, ens semblaría impossible, inversemblant: "No pequeu i si pequeu, infecteu-vos i moriu-vos tots" El papa de Roma, el porc, sommía em matar a tots els pobres, però com no pot, confía en que s´acabaràn a força de follar sense condó. La pasma és el mateix ¿Policía democràtica? Tots els policíes (mossos i mosses) que he conegut, tots, m´han explicat coses que m´han fet possar la pell de gallina. I si no m´ho han explicat he vist que estimem massa a la seva família per poder estimar a algú més. Per un policía just, un bisbe just. I ja està. Ens ho diu el camí caminat. El Saura val més que plegui. Tot plegat ha passat ratllant el límit de la primavera, però ella (també ferida) no vol perdre pistonada. Vol viure. Vol ser. Primavera. L´estació de la vida. De la germinació de la vida. El odi també germina. Val més tancar les portes i fer ensenyar els peuets dels visitants per sota de la porta. No podràn amb la primavera. Amb la d´estiu, amb la d´hivern, amb la del Papasseit, amb la de Lorca, amb els poemes. La primavera ha començat amb la presentació de dos llibres de poesía d´amics amats: el del Jordi Guardans i el del Alberto Manzano. Un parla de la força del amor i convida a qui al llegueixi a despullar-se com ell. Com una primavera acabada de néixer. Qui vulgui llegir el llibre del Jordi sense possar la seva nuesa al costat del poemes, no entendrà res. El poeta és agosserat.

Els poemes del Alberto són poemes d´amor. Les dones del Alberto, la seva primavera eterna, amb clau de poesía del rock i llengua castellana. Poesía versus porquería. La Primavera está amb nosaltres i de cop, sense que ningú sàpiga ni com ni perqué ja és aquí. Només en Lorca, en Papasseit, en Jordi, l´Alberto i alguns més li hi ténen presa la mida.

Malísimas lenguas y JAVIER COLIS

En la foto, Javier Colis, guitarrista, cantante, poeta, lagartija negra de nuestra escena, que acaba de sacar un disco con Las Malas lenguas, "Otra nube", uno de esos trabajos atemporales, provocadores, desgarrados, lúcidos, que hacen compañía (me) Gran dúo el que hace con Perla Batalla. "Perla" que comparte con Leonard Cohen desde el homenaje español al maestro. La foto está pillada de otro blog.
  • Dicen las malas lenguas, no las de la banda de Javier Colis, si no las malas, malísimas, que en Catalunya se aprieta a la gente imponiendo el catalán.
  • Los puntos de vista y las distintas percepciones de la realidad van escribiendo la historia, pero cuando los puntos de vista reflejan percepciones irreales ¿no es la mala leche la que escribe la historia?
  • La mala leche, la ignorancia (gran osada) el "barrer hacia casa para no ensuciarse las manos con el fango propio" o tantísimas formas de mentira.
  • La grandes mentiras, las de la mala leche, las que escriben la historia, nunca son fruto de la fantasía ( otro gallo cantaría) son alteraciones de la realidad para deleite propio y jodienda ajena. Y esto es mala leche.
  • El victimismo es una fuente inagotable de malas lenguas ( no la de lagartija negra Colis con la más sangrante voz de lobo solitario) !Tantos ejemplos cercanos son los que me llevan a escribir este post!
  • Un ejemplo: un chaval de origen judío , un hombre privilegiado de este principio de siglo, en el messenger escribe su leyenda (reproduzco de memoria) "En el año tal, Europa nos decía: judíos, iros a Palestina. Y hoy nos dicen: judíos, iros de Palestina..."
  • El chaval escribe su percepción de la realidad, de una realidad que le es bastante ajena, pero de entre todas las cosas que conforman su realidad, debe ser la que más le gusta recalcar, lanzar al mundo. Y distorsionada por un victimismo a todas luces enmascarador de la mismísima realidad.
  • Así todo. Los que dicen que en Catalunya no se habla pizca de castellano, ni en la escuela ni en los bares ni en los taxis ni en los prostíbulos, y que ahora, por que no tienen nada más que hacer que empozoñar, prevén medidas urgentes para cambiar la ley de educación son otros de esos tantos.
  • Desde que el mundo es mundo y la derecha, derecha, siempre han sido ellos los primeros en descontextualizar las cosas de la verdad y la mentira. Pero no son los únicos (¿más? horror!!!) porque las múltiples caras de la realidad se vienen alterando, también, desde que el mundo es mundo y cada individuo, individuo.
  • Hay rockeros más falsos que Judas, a los que el rock les permite dar rienda suelta a todo aquello que no serían capaces de hacer o decir sin un llavero de Memphis colgándoles del bolsillo ¿postura y actitud vital rockanroll? No, postura exhibición.
  • Hay grupos que alientan a que se implante una asignatura de Inteligencia Emocional desde la escuela, para corregir despropósitos que luego escriben la historia. Lo sé, porque conozco a alguien de uno de estos grupos, con el que ayer me enfrenté, en una cena fría. ¿Quién puede dar clases de Inteligencia Emocional? ¿Lo que se viene a llamar Inteligencia Emocional desde hace unos años y no es otra cosa que ser "espabilao, sensible y capaz de llamar al pan, pan, y al vino, vino" se aprende o no se "aprehende", desde la más tierna infancia, sí, pero sin más mentor que la vida misma.
  • La cuestión sería ¿Clases de Inteligencia Emocional en castellano o en la lengua emocional, tal es el catalán en Catalunya? ¿Judíos go to Palestina ya mismo, o victimismo adolescente que mata, ya sea en el messenger o en el más alto poder?
  • Yo me quedo con mis contradicciones personales (catalán is my emocional language) mis fantasías, este acervo "realista" inyectado directamente en vena por mis progenitores desde el minuto uno, y las canciones de lagarto Colis y sus Malas Lenguas, con la Perla, la Batalla, los afectos trás la gira, y Alberto Manzano proponiéndome, ahora mismo y por teléfono, para rapsoda de su último libro de poemas..."!Alberto ¿yo rapsoda? ¿no estaremos contribuyendo a deformar la realidad? "
  • " Es una cuestión de presupuesto, anda...."
  • "Vale...¿Has escuchado el último disco de Colis?
  • "No, espero que me lo mande la Musa. Si no me lo manda no me lo podría comprar."
  • ¿Deformando tu realidad?
  • "Mi realidad son los afectos."
  • P.D: Ignoro porque se me han puesto estos puntitos negros al lado del texto. Y mi webmaster deprimido...Jose Luísssssssssssssssssssssssss!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Cohen y los cuentos de la abuelita

Esta mañana me ha llamado Alberto Manzano ( por sus romanticismos, adaptaciones de canciones, poemas, ensayos, prosas y traducciones, lo conocéreis) que las estaba pasando magras por actuar como un romántico en un mundo de monas que no admite a los románticos ingenuos del tipo Alberto.
Lo digo con conocimiento y años de causa.
Alberto Manzano está absolutamente incapacitado para los negocios. Lo mejor que podría hacer sería pedir la incapacitación total por escrito para no confundir a nadie. De momento ya ha jurado delante de las obras completas de Cohen que nunca más se meterá a producir otra cosa que no sea lo que salga de la puntita de sus dedos.
Me ha lamado Alberto esta mañana,-no más ni menos contento que cuando hablamos anteayer y estaba en la ruina. Hemos fijado un tema, iba a decirle "chau" y me espeta: !No te he dado la buena notícia". Lo ha dicho con su inconfundible compás al manejar las frases que salen por su boca. La buena notícia es que Cohen, Leonard, le paga lo que queda de deuda de la producción que muchos de vosotros conocéis. Una gran producción. Mucho talento en filas. Me alegro mucho. No deja de ser paradójico. Cohen paga los destrozos de un homenaje a Cohen. Es un gran tipo, dice Alberto. Son tan amigos que se parecen, como los perros a los dueños, los hermanos siames y los matrimonios antiguos. A mí, Cohen, nunca me ha caído especialmente bien y eso lo sabe Alberto desde el mismo día que me conoció. Me gustan sus canciones y las cosas que compra en Tifanny´s cada vez que nace un hijo de Alberto, pero no me acaba de caer bien.
El caso es que sobre Cohen he estado influída desde mi más tierna adolescencia, de cuando viví con Nico o ella en mi casa y yo en la suya, en los suelos de un piso de Garrel, en París, Eivissa y Barcelona.
Nico hablaba pestes de Cohen y yo me lo creía todo. Nico hablaba mal de todo el mundo y al día siguiente hablaba bien, pero de Cohen solo hablaba mal. Y yo, pobre niña de provincias de la mano de una diva del rock, me lo creía todo, todísimo. Hasta que fuí creciendo y seguía coincidiendo con la rubia generosa y vanidosa. Cuanto más la conocía, menos la creía y más la quería. Pero Cohen, qué quieres que te diga...Siempre habló mal de él, siempre. Hasta en nuestro último encuentro, que fué el primero entre Alberto y yo.
Alberto Manzano, mi amigo incapacitado social, es una recomendación de Nico en mi vida. Cómo en el féisbuk. Una sugerencia.