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Vuelta al mundo

Aqui estoy de nuevo, después de muchos días, con el alma aún convalesciente, después de haberme andado casi todos los caminos de la vulnerabilidad, -con la colada tendida, la perra paseada, el jabalí en el horno y los flecos numerados- para seguir manteniendo activo este blog: no sábeis cuanto me divierte..
Volví al mundo el viernes por la tarde y en mi mundo, -el mío, mi bola-, todo me sonrie y todo me apura.
VERY POMELO ya tienen disco. Disco objeto y disco sonoro, rockanroll tupé rumbero del hardcore y el talento nihilista y generoso ( sip) de un líder de poco más de veinte años, ya escéptico, pero chulo, bailongo y esperanzado (Xarim el grande)
Toca trabajar la banda, darla a conocer, difundirla, machacarla, enchufarla, auspiciarla y crear una pandemia con su ritmo bellezón.
Me apura y me sonríe la gran Sílvia Grijalba; periodista, escritora y directora del Festival Spoken Word que se celebra en Málaga del 24 al 28 de este mismo rato; con su silencio de e-mails.
Si durante mi tortuosillo camino de introspección llegué a dudar o a temer por un instante negrura sobre negrura ( y entro en los algodones, y entro en los hospitales, como en las azucenas, san Hernández, fray Serrat!!) nada mas sacar la nariz a mi bola, a mi mundito, todo me sonríe ( y me apura)
Una voz mas conformista me dice ¿Que mas puedes pedir? y entonces extiendo los brazos, respiro hondo, y sacando la nariz de mi bola y de mi mundo, siento la fetidez, el hardcore, las injusticicias y el lío del mundo grande (el de todos, la gran bola) y con lo aprendido estos días de ausencia, voy y  planto un matojito de mejorada dignidad en un rinconcito de un monte de una cordillera inabarcable y me pongo a brincar con el mísmo ímpetu, un chiquirrín mas sabia y tan encantada de haberte conocido. 


Pidiendo

Hace días que pienso y pienso y no paro de pensar. Al blog no le importa si yo pienso, porqué el blog, en la medida que le he concedido (y le habéis concedido) viva propia, me exige, pero no me pregunta como estoy.
Cuando las exigencias no se cumplen se pone un gusano en el corazón, que no es más que el timbre de la responsabilidad. Un gusano es un timbre que pita y pita mientras una está pensando en otras cosas. Los gusanos como metáfora de la responsabilidad, anidan en mi corazón, porqué no concibo otro lugar donde puedan crecer (me) sin ser lidiados con el capote de la indiferencia y el auto engaño.
Si quieres tenerme, si quieres joderme, pide una de ternura.
Todos tenemos nuestros modos de hacer las cosas, Y yo, a algunos modos, les pongo gusanos orondos y de colores.
Nada es tan enorme como lo cuento, porque no es la responsabilidad la que me lleva a agrandar el número de posts de este lugar del que no reconozco los límites. La responsabilidad es lo que me tiene pensando estos días, como la Mafalda de Quino y Rodin.
Zapatote sobre silla de madera y la mente abigarraga de información por no conseguir escuchar el silencio, hacerme silencio zen parabien.
Esta noche me voy a bailar. Viva el Apolo y el Txarly Brown y sus deshoras para la programación, y los conciertos rumberos Ackillifunk de todos los jueves. Me perdí el de mi admirada Cathy Claret cuando es canastera y nada más.
Esta entrada no les gustará a los amigotes que me leen, porqué me exigen más. A mi misma, por poner un ejemplo cercano, tampoco me gusta tanto como echarme a. Cuando siento que no me exijo, engordo. Y si engordo mucho no tolero que nadie me toque.
De modo, que para asegurarme una caricia continuada, tengo que seguir escribiendo, cumpliendo al toque de mis gusanos, lo que un día comencé y no quiero dejar aunque fuera de estos imposibles límites, piense y piense.
Y bueno, dado que hoy estoy siendo sincera como este sol de Barcelona, chillón a primavera mas no poder, con humedad a tope, os pido, a los que me leéis, que interactuéis.
Ya lo hacéis, vale, pero más y desde este espacio a ser posible.
Sé que no es fácil entrar hasta aquí a decir pedo o a decir flor, pero lo voy necesitando.
Desde que fuí gusano sé pedir lo que me corresponde. Ay, me ha salido una exageración que roza la mentira. Y sólo por pediros que me gustaría sentiros más cerca en el blog. Sentiros mas cerca en la vida que le hemos concedido a este espacio; que a no ser que tenga un virus vacilón, le crecen las visitas que no veas.

PRIMER DIA DEL DOS MIL NUEVO

Mafalda es una niña que da vida a todas las cosas y confía en ellas. Damos vida a un año nuevo, el nueve, porqué nosotros estamos llenos de vida. Le dejamos al año su parte. Le pregunto al año: ¿Que vas a hacer? ¿Y tu encanto y tu carisma y el azar y la suerte y las constelaciones y la cábala numérica y los buenos propósitos y el palo del círculo donde te sujetas al suelo? Confiar en el nueve porqué es nuevo y todo viene del huevo. Lo dijo Aristóteles y lo saben las gallinas. Y los habitantes de Gaza y los africanos con cólera. Los parados, los terroristas, los poetas, los insurgentes, los ricos del desfalco, el desfalco del camello, los reyes borbones, la República entera. Sí, todo viene del huevo, del ovillo, del huevillo de la cosa. Yo me propongo aprovechar este año para dar con mis huesos por las calles caminando, gritando, escribiendo, jodiendo para decir basta a la matanza de Gaza. Basta al paro, al cólera y hasta al recorte del Estatut, que ya huele tanta "tirria" a la catalana tierra. Siempre ha sido así: el próposito y el fémur en acción, pero avanza el año y el ovillo se "ovilla" y te quedas en la orilla rondando alrededor del ombligo, tratando de pronunciar la palabra "Amigo". El año ha empezado, para mí, bastante bien. Ojalá consiga vivirlo de dentro para afuera. Fémur y acción, lanzando confetti desde el blog y cada pequeña cosa, para compartir con vosotros un buen año, feliz año, bon any, gran any, que os deseo a todos. Y cuando digo todos, digo todos, los del fémur y la acción y el abrazo y el error y la cagada y el amor... mis amigotes...