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Carta a Baltasar

Algunos patges de la Cabalgata de Igualada

Querido Rey Mago Baltasar;

Desde que te conozco, que te pido. Al principio del pedir, le pedía a Gaspar, pero luego me apunté a ti, por discriminación y extravagancia positiva, pero con mucha fe y mucho cariño.
También fue por el susto. Uno de los primeros sustos gozosos de mi vida. Un susto que comparto con mucha gente de Igualada, la ciudad donde nací y donde se celebran, -por tradición, ganas y con mucho amor-; las cabalgatas de Reyes mas bellas que he visto jamás, algo que parece contradecirse con el espíritu de la industria del textil y las pieles curtidas, que por entonces era boyante. ¿Que queréis que os diga? Cada lugar tiene su encanto. Y a mi me tocó vivir desde niña, el contubernio de la puesta en escena de los Reyes Magos igualadinos, que comenzaba (el contubernio) con la llegada a la ciudad del Patge Faruk, un embajador plenipotenciario de los magnates de la ilusión, al que los niños le entregábamos las cartas con el pedido, del mismo modo que el alcalde le ofrecía un micro en la emisora local.
El hombre de Oriente hacía un programa durante un mes, para llamar al orden y a las buenas maneras de ayer hoy y siempre y tenía una voz grave y sensual, de dejarse caer en ella cómo en un pozo.
El Faruk dedicaba unos minutos de su programa a hablar con niños, dando su nombre y apellidos y entrar en materia sobre convenientes e inconvenientes concretos.
Llegó el día ( el mismo año que me había decido por ti, Baltasar) que habló de nosotros, de los dos enanos dos de la casa de mi infancia. Mi hermano y yo. Dijo : "Francesc i Magda Bonet..." Recuerdo sus palabras y la escena cómo si fuera hoy.
Mi hermano y yo estábamos cenando y nuestros padres nos acompañaban, algo que no era habitual, porque era muy temprano. Al oír nuestros nombres en voz del Patge Faruk a través del altavoz de la radio, tuve un acto reflejo: Me subí a la silla. Cómo quién ve a una rata pasar debajo de sus pies.
Años mas tarde lo reímos mucho, pero aquél día, ay, me fui a dormir con la sensación que Dios me veía (cómo años mas tarde le ocurrió a Oscar Tusquets y me compré su libro sólo por el título, aunque disfruté mucho de su contenido) y con mil propósitos de enmienda alpinista.
En Igualada, todavía hoy (Baltasar, tú lo sabes porque eres el Rey Mago) subís los regalos por los balcones con larguísimas escaleras o entran los pajes en las casas con los regalos, la misma noche de la Cabalgata, momento en el cuál a los peques nos daba un canguelos, mientras los padres les ofrecían una copita y unos turrones. Podías esperar hasta las dos de la madrugada, pero llegaban. Previo pago, vale, pero con una producción inmaculada. Nunca hubo ni un error y jamás nos regalaron bicicletas que les correspondían a los vecinos.
En Igualada, de los seiscientos o mas pajes que llegan de Oriente, si no todos; el noventa por ciento, son negros. Negros pintados, pero negros.
Y Baltasar, el rey de mi infancia, que es negro en todas partes, lo era de verdad, aunque más aceitunado, mas mulato.
Ignoro en que año dejó, -dejaste de ser rey, mi Baltasar-, pero en mi última visita a la ciudad el día de Reyes, con veintiocho años bien cumplidos, me dio un pasmo volver a verte ahí, en la carroza. Seguías siendo el mismo de siempre. Así que los Reyes existen. Los Borbones y los Bombones.
A los jóvenes les costará entenderlos, que no a los de mi generación.
Cuando era pequeña, en Igualada y por las calles no te encontrabas con gente de color. Sólo había un señor mulato con el que te tropezabas de vez en cuando, a la sazón era el Rey Mago, aunque yo, infeliz de mí, jamás hice la debida asociación de ideas.
Así como mi hija dudó desde los tres añitos de tanto Papa Noel de distinta altura y grosor, yo nunca pensé que el único señor negro de Igualada, era el Rey Mago de la Cabalgata.
La última vez que estuve ahí en tan señalada fecha acabé con una amiga del alma; Imma Carner, en un bar que hacía las veces de afther, con los pajes medio bolingas y los reyes, los camellos y las carrozas, pero Baltasar no estaba ahí. Baltasar estaba en su casa, porque el Rey Baltasar era y seguro que sigues siendo, un hombre serio.
Por eso te pido a ti mis cosas: Quítame la soberbia de pensar que el amor puede con todo, que parezco una beata moderna. Para el mundo te pido paz y amor y ningún niño, ni ningún anciano, ni ninguna buena alma sin cariño y toda la monserga, pero en serio, pero que muy en serio.
Sabes que aún ahora me gustan los juguetes. Los que corresponden a mi edad de mujer madura y los de entonces, pero cómo estamos en tiempos de "mariconadas, las justas", sólo te pido una radio. Una radio de poner encima de un mueble, que las hacen con un diseño precioso. Visto lo visto en los medios de comunicación, me he decidido a oír la radio para informarme o para sintonizar Radio P.I.C.A. o escuchar música en Radio 3.
Todos los meses de Diciembre escucharé los programas del Patge Faruk de Igualada e imaginaré que soy alguna niña reprendida, para hacer la correspondiente enmienda y alguna niña agasajada, para dar betún a la auto estima. Y si te quieres estirar, -Baltasar de mis entretelas-, sé mago de una vez por todas y haz un milagrito, va, un calorcillo para la zapatilla y el corazón; un susto gozoso que me haga subir a la silla de puro contento, entre el pasmo y la fascinación. No te voy a dar ideas, porqué se que me ves. Lo que no se es si me miras. Siempre tuya.








Solidaridad con Radio Pica y Tom Verlaine

Tom Verlaine. No es su mejor foto, pero me gusta así. Nunca sabreís cuanto me ha llegado a gustar Tom Verlaine !Hasta su apellido de poeta maldito y su nombre de cabaña me gustan!
Es pura idealización, porqué cuando me lo presentaron no caí en la cuenta de que ÉL era Él hasta trancurridas unas frases, después de las cuales me hice pipí, sí, pero por el ideal, por Tom Verlaine y no por Tom Verlaine.
Hace unos días detuvieron a Dylan por confundirlo con un homless. Chaplin quedó tercero en un concurso de imitadores de Charlot y Einstein no alcanzó la pizarra, el primer día que rodaban un documental sobre Einstein, porqué se trastabilló con los cables del equipo y se abrió una brecha en la frente.
El ideal, cuando de hombres o mujeres se trata, no existe mas que en nuestra imaginación.
Esta noche, cuando ya había decidido meterme en la cama trás una larga cena al aire libre, MM me ha llamado consternada para decirme que el tipo con el que había quedado para un tema de trabajo, no sólo era calvo, si no que además era un encanto; inmensamente mayor que todos sus ideales de hombre. MM estaba mas impresionada por haberse sentido atraída por un calvo, que por el encanto mismo: "Nena, yo, a un calvo, ni mirarlo. No he mirado a un calvo en toda mi vida", me ha dicho.
"Hasta hoy", le he respondido.
Entonces, -porque me conoce-, me ha instado a mirarme ( a partir de mañana) a todos los hombres con barba. Y ha añadido: "Cuanta más larga, mejor".
Sabe que las barbas no me ponen. Y ella, dale que dale.
MM ha creado un nuevo ideal: su calvo, de modo que ahora piensa que la cuestión es que todo el mundo le dé la vuelta al calcetín del suyo para encontrar fortuna.
Es lo que tienen los ideales, que son fijos, estáticos y merecen un solo y anclado punto de vista. Cuando he colgado el telefóno dejando a MM soñar con su nuevo ideal, he puesto un cd de Television. Ahora oigo la voz de Verlaine y pienso que si no lo reconocí era precisamente porque llevaba barba. Incipiente barba desaliñada. Y que el pipí que vino a continuación era un largo flujo de amor propio vencido. Por eso, desde hace años, ya no cosecho ni siembro ideales humanos.
¿A quién narices importará toda esta diatriba sobre mis ideales frívolos?
Este blog se va desmereciendo por interponer lo personal a lo social.
O sea, que cambio de tercio y pido que se abra una cuenta donde ingresar eurillos para que RADIO PICA pueda mantenerse, no tenga que cerrar y siga pinchando a Tom Verlaine.
¿Alguien tan idealista como para tramitarlo a través del facebook?

RADIO PICA NO PUEDE CERRAR

Lo que este blog tiene de noticiero fresco, NADA, lo estrena hoy. Voy a dar una noticia y la voy a dar escrita en castellano para que cruce fronteras, suba montañas y surque los cielos.
Radio PICA está en peligro. Treinta años después de emitir por primera vez y convertirse en la radio libre más antigua de Europa, Radio Pica deberá plantearse cerrar, PERO...
Hasta hace unos meses, PICA (el hombre PICA comienza donde acaba la Radio y viceversa) alquilaba unas horas de su frecuencia a Radio Glady´s Palmera y a la empresa Scanner ( a Bruno S....ovick le cayó un Ondas bien merecido, cuyo programa se dió a conocer por los micros cuero quemado desde los ochenta y hasta hoy)
El PERO anterior habla de que se trata de encontrar a alguien; persona, entidad, empresa, consorcio de palomas mensajeras o hipo narciso, que quiera alquilar el mismo espacio que alquilaban los anteriores inquilinos.
No es tanto porque no es mucho dinero, pero es mucho para un tío que se ha pasado la vida creando espacios donde la gente ha podido decir todo lo que le apetecía. Sin cortapisas. Con auténtica libertad. Sería mucho para un hombre PICA piedra, que nunca ha parado y siempre ha pasado desapercibido, volver a conseguir unos inquilinos, para seguir dándole.
Conozco hasta cinco ejecutivos jóvenes, más jóvenes que yo, que dicen: "Cuando era joven no paraba de escuchar Radio Pica" Dicen esto y cuentan los badges que perdieron al casarse, pero no dicen nada más. Hablan de juventud en pasado. De hecho, sobran las palabras.
Hay que ponerse a buscar bajo las piedras, dentro de los despachos y en las galletas de la fortuna, a quién quiera alquilar una de las mejores frecuencias del dial barcelonés, que también cubre el Maresme y el Besós. Los dos ríos y adyacentes enteros.
Se podría seguir emitiendo solo en Internet, pero una frecuencia es una frecuencia y PICA no la encontró en la calle. Se la hizo suya a base de constancia en el trabajo, de testadurez, empecinamiento y pasión.
Hacía días que me rondaba por la cabeza, lanzar un guante de seducción parabreril al aire y desde este blog, para hallar un mecenas solo para mí, PERO...
PICA lo necesita ya. No un mecenas, un inquilino radiofónico. Debe de haber gente que quiere decir sus cosas para que se oigan en los coches, en las duchas y al hacer chup-chup en la cocina. Además de los obispos, debe de haber más gente.
Y para acabar, un poco de dogmatismo: Si Radio Pica tiene que cerrar, a Barcelona, la Barcelona libre, debería caérsele la cara de verguenza. Ahí queda dicho.
Y si alguien quiere hablar con el hombre a la sombra de un micro, que se ponga en contacto conmigo. Gracias.