Trantorno por déficit de atención



Desde hace un tiempo relleno unos tests que me dejan la cabeza machacada de pura reiteración o machacada de pura impotencia: A un triángulo empinado al que le sigue un cuadrado, al que le sigue un hexágono, al que le sigue un círculo, al que le sigue otro triángulo sin empinar ¿Qué habría de seguirle? “Ningún otro. Ya son bastantes para ir de fiesta”. La respuesta no sirve. Se cuestiona la lógica de quién responde.

Todo esto de los tests es por el TDA ( Transtorno por Déficit de Atención) que padezco.

El caso es que mis amigos, todos menos uno, me dicen que lo deje estar, pero yo he decidido que no, que ahora que sé el nombre propio de la mayoría de mis males me apetece seguirle la pista para explicarme.

Esta mañana he ido a por los resultados de unos de estos test.

La jerarquía mental, -que es doble y de ambos sexos-, me ha dado la primera nota: “Un exceso de atención en lo emocional ( campo abstracto donde los haya) muy por encima de la media. Resulta que a los seres humanos nos pasa mucho esto y pasa cuando eres chico o pierdes el turno: Te dicen que tienes pies planos y acabas corriendo como una gacela. El ejemplo, vale.

Primero he flipado. Fui por un déficit y ahora resulta ser que tengo un superávit. El diagnóstico, he de confesarlo, me ha provocado un ataque de orgullo que ha rozado la vanidad. Me he henchido cuál pava real, pero la jerarquía en estéreo ha seguido explicándome: “Usted, para lo concreto (otro campo abstracto donde los haya ¿Sólo logro concretar mis emociones? ¿Hay vida más allá de ellas?) es un desastre. Es el viejo truco de pretender encender el gas y no tener chispa. Falta una hormona, de modo que deberemos tratar el tema, porque para ir de una punta a otra de esta sala ( el rendimiento) usted lo hace una mochila de piedras en la espalda, lo que la media y casi el total de la gente del mundial hace en bañador y hasta en pelotas.” Alentador. El camino del orgullo a la humildad desandado en cuestión de segundos.

¿Al menos me discapacitarán para las cosas secas de la vida? No han respondido, pero yo ya estaba como un pollito humilde pequeño y asustado mirando a través del estropicio del cascarón.

El viejo truco de no tener con qué encender el gas y el lamento por una hormona que nunca ha sido ni será, es,- entre otras muchísimas mas cosas- lo que me da este aspecto de haber salido de una marmita de opio en todos los momentos del día y de la noche.

La semana que viene tengo que volver a rellenar más cuartillas con consignas del tipo: Si un coche pasa corriendo siendo adelantado por otros dos por la derecha y otro por la izquierda, pero al primero que le ha adelantado por la derecha se le pincha una rueda ¿En qué puesto llegará a la meta? Depende del sponsor. La respuesta no vale, aunque midan la lógica.

Lo más preocupante de todo es porque se empeñan en seguir intentando valorar unas capacidades que nunca he tenido ni tendré por vacío hormonal, si por otro lado les consta que mientras respondo los test, estoy pensando en ti y en cómo encender tu chispa, hasta machacarme la cabeza de pura impotencia o pura reiteración.







4 comentarios:

Fabiola Llanos dijo...

SUPONGO QUE HAY MUY POCAS COSAS QUE INTERESAN EN EL MUNDO, Y CUANTO MÁS CONOCES MENOS TE INTERESAN.... (uy perdona las mayúsculas)

a mi ese tipo de anormalidades son las que más me atraen de las personas poco comunes. No superes tus trastornos, plis

maruja dijo...

si la persona que eres no es sino el resultado de lo que te falta y de lo que te sobra,a mí me parece magnífico.

Txema Anguera dijo...

estas dos encantadoras comentaristas, tienen toda la razón.
anónimo y antónimo

Viviane Vives dijo...

nena no se te ocurra ponerte en manos de estos gilipollas, a esta alturas... el AHDH no existe. Lo que quieren es darte pastillas. Y son peligrosisimas no te las tomes. Hablamos por skype o algo y te digo que hacer con nutricion y hierbas, te diran que no sirven pero lo que no sirve es que no ganan dinero con ello... Yo estoy de coña desde que he cambiedo mi dieta por completo... hablamoos...