Ma


No me he tirado por un precipicio. No tengo razones para abocarme al vacío, ni vocación de suicida, salvo algunos placeres de dudosas influencias. La muerte no siempre es lo último.
Recluida en un pueblo del interior de Catalunya, bonito como un parque temático sobre pueblos bonitos, aunque demasiado aséptico para mi gusto, menos la desfachatez que saca lo bueno y lo peor, sin futbolín ni billar, pero muy entretenida con las sorpresas que me ofrecen los cajones de los armarios que no guardan la vida pero sí algunos harapos que la contuvieron y siguen siendo chulos o baldíos, voy aprendiendo a posicionarme de nuevo en el tetris vital ( el inventor del tetris fue un melómano disparatado que un día clasificó su discoteca) a pesar de de las visitas de unos amigos y amigas qué, como los de Serrat, son atorrantes, les echan a patadas de las fiestas, se pasan las consignas por el forro, acuden cuando saben que yo espero e incluso cuando creo que no les necesito, sacándome de la reclusión.
En otro archivo del ordenador en el que escribo un post sin final, un zarpazo enredadera, me he chivado estos días, tratando de dar nombre a un montón de emociones por las que han pasado casi todas las personas del mundo. El blog ha quedado en barbecho en este Agosto especialmente caluroso, hasta hoy mismo en que vengo a contar una perturbación que me sobrevino hace unos días, estando inmersa en una lectura de gran calado intelectual, cuando debía de haber cedido a las aventuras de Pepe Gotera y Otilio, que también las tenía a mano.
El libro, un ensayo que ya me comienza a mosquear por redundante, si es que la redundancia no es la esencia misma del ensayo, cuenta como en Japón se expresan espacio y tiempo simultáneamente bajo un mismo término, Ma. O sea, lo espacial y lo temporal todo revuelto, algo que no casa para nada con el pensamiento occidental. Ma es casi todo, incluyendo el arte. No quería saber más. Justo ahora en que estoy metida en la selección de objetos, y así me encuentro con un cuaderno de la infancia que con un vestido que solo conocía por fotos en blanco y negro, con la abstracción espacial a todo volumen y la “realidad es lo que hay” en todo el jeto, hallo una explicación que lo engloba todo y no logro aprehenderla.
Por otro lado Ma es como me llama mi hija, la de la lengua perezosa, cuando me llama para compartir la angustia de haber perdido a la perra y me convierte en tiempo, espacio y agenda en un plis, para volver a llamarme al cabo de unas horas, al punto de marcar el teléfono de Protección Civil del Mar Mediterráneo y me dice que ya la ha encontrado. Se había ido a darse un chapuzón. La perra.
No es bueno aprender ciertas cosas a partir de ciertas edades. No es bueno aprender si no se pueden asimilar, pero por si acaso, y en el bien entendido que he pillado algo del concepto nipón, Ma, aprovecho la entrada para decirte a ti, pedazo de gilipollas, que te pases un día por aquí, previo aviso, si, y entenderás que todo aquello que te molestó tanto solo fue un desliz de mi pensamiento occidental, y  que ahora que ya sé de qué materia están hechos los tangos, intento mantenerme en la ligereza de la música pop, mucho menos pasional y relativizadora. Donde va a parar.



3 comentarios:

Fernando Marchuet Pérez dijo...

Ma gustao musho, stop. Ma reído un puñao, stop. Ma, ¿Que diches del tango?, la disco de los 80s, de aquí a Lima, stop. Cambio y corto. Ma-brazaré a ti cuandi te bea, besitos, chaito.


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Fernando Marchuet Pérez dijo...

Ma.....gustao, ese Ma, da para mucho, Ma Baker era una criminal de los Missouris, pero eso no lo sabían los japoneses cuando acuñaron su Ma, también Ma (Mega annum) es una unidad de tiempo equivalente a un millón de años, pero tu Ma es más Ma, en los USAS, pones Ma y ellos piensan (poco) y dicen MA, pues abreviatura de Massachusetts, capital Boston. Pero no, tu Ma es Zen y guay, y desde luego ande esté el pop que se quiten los tangos..... y los tangas. Un Ma de besos y abrazos.

Fernando Marchuet Pérez dijo...

Ma.....gustao, ese Ma, da para mucho, Ma Baker era una criminal de los Missouris, pero eso no lo sabían los japoneses cuando acuñaron su Ma, también Ma (Mega annum) es una unidad de tiempo equivalente a un millón de años, pero tu Ma es más Ma, en los USAS, pones Ma y ellos piensan (poco) y dicen MA, pues abreviatura de Massachusetts, capital Boston. Pero no, tu Ma es Zen y guay, y desde luego ande esté el pop que se quiten los tangos..... y los tangas. Un Ma de besos y abrazos.